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viernes, 30 de septiembre de 2011




UNA CAMINATA POR BUENAVISTA

La brisa ligera recorre sin descanso las laderas que rodean a Guaduas. Son las 6 de la mañana y el sol ya ha aparecido, tibio y tímido, al lado de unas pocas nubes que se esconden en la montaña. Abajo, el poblado. Apenas comienza el ajetreo de todos los días. Pequeñas garzas vuelan en bandadas y un olor a monte sorprende nuestro olfato. Camino por Buenavista, esa zona rural que tiende un camino hacia el cielo. Asciendo sin prisa, y me deleito con el panorama multicolor que ofrece el paisaje de la villa.

Me detengo y contemplo la montaña que se levanta majestuosa a lo lejos- La de Paramillo-, diosa exuberante que lanza bocanadas de aire puro. El frío suave me invade y una ventana se abre a los pensamientos más íntimos, los que nos recuerdan que formamos parte de la naturaleza. A lado y lado del camino, una vegetación en partes frondosa, en otras, apenas potreros. Pasa una moto ruidosa y los pájaros vuelan asustados. El camino es una herida que se ha abierto a la montaña, señal del progreso, disparo certero que atina al corazón del bosque. Escondido, un cauce seco por el que hace muchos años corría un riachuelo discreto, que en invierno retoma el cauce y nos deleita con el sonido refrescante del agua al correr.

!Qué misterios esconde el monte, cómo nos seduce la imponencia de las montañas, cómo nos atrapa el colorido que la naturaleza nos brinda a cada instante! Escucho el ruido de una motosierra y pienso con tristeza que estos parajes están condenados a convertirse en potreros. Miro con pesar el proceso irrefenable que destruye la vegetación de Guaduas. Creo que los seres humanos estamos condenados aarrasar aquello que nos brinda la vida y nos aproxima a la eternidad.

Aspiro el aire fresco de la mañana y me regocijo con la belleza del paisaje. Se me ocurre pensar que las religiones monoteístas -en sus diferentes vertientes -han dejado de lado el respeto y la adoración por la naturaleza- para qué aludir a la vocación del capitalismo por la ganancia inmediata-. Al fin y al cabo, piensan, somos pasajeros en tránsito hacia otro mundo, perfecto y eterno. Qué importa este mundo imperfecto, tan terrenal y tan descompuesto.


A veces me gusta imaginar que en lo más profundo y enmarañado del monte, habitan unos seres generosos cuya única misión consiste en regocijarse con la riqueza y el esplendor de la naturaleza. Su poder radica en saber que la contempación más bella nace del hecho simple de que al ver la flor, nada se interpone entre ella y el que la observa. Cada experiencia es un acto de desprendimiento mental, un ejercico de transformación en el que se fusionan dos objetos. Por eso nos es imposible verlos.

Lo anterior no significa que desprecie el paisaje urbano. Desde lo alto deBuenavista descubro el secreto hilo que une la naturaleza con el mundo que el ser humano construye para su bienestar. No hay escenario más complejo y diverso que el urbano y los cambios sociales se producen allí, en ese artilugio de símbolos provocativos-la ciudad-. Lo que lamento es la ausencia de respeto y cuidado por el paisaje esencial, el que hace posible la vida. De nada sirven los complejos urbanísticos sin agua pura.

Guaduas ha tenido un crecimiento urbanístico amplio, lo que ha determinado que sectores antaño rurales formen ahora parte de la zona urbana. Desde Buena vista se observa el barrio de Los Virreyes, que ocupa un área extensa del municipio, y el barrio La Alborada ha empujado el crecimiento de vivienda hacia el sector noroccidental. Es inevitable la expansión de la vivienda en un municipio con un clima excepcional, a pocas horas de Bogotá. Sólo aspiro a que la montaña de Paramillo se conserve por ser la zona que nos regala el aire puro que respiramos todos los días.


Regreso de nuevo a la villa. Hay bullicio en las calles. Los negocios abren sus puertas. Los niños se dirigen a sus centros escolares. La brisa que me acarició en la loma se ha venido curiosa al pueblo. Un sentimiento de euforia me invade al saber que este planeta móvil todavía conserva-de manera precaria- la savia que hace posible la vida. Al llegar al Camellón Real observo dos canarios sobre las cuerdas de la luz. Pienso que nada mejor que esta visión tan sintética de lo que significa la interacción de lo natural con el ser humano.



SEMANA DE LA CIENCIA Y LA CULTURA SAMPERINA:
A GOZAR CON LA CULTURA


¿Es posible hablar de cultura, humanidades, ciencia en una sociedad que demanda el emprenderismo como la fórmula eficaz para salir del subdesarrollo? ¿Vale la pena dedicar tiempo y esfuerzos a actividades consideradas no rentables-la danza, la música, el teatro,la fotografía, la literatura, el diseño, la pintura? ¿Debe el estado abandonar su responsabilidad con respecto a la enseñanza de las humanidades, asumiendo que esta le corresponde a los padres de familia?
Estas preguntas me asaltaron durante el tiempo que duró la celebración de la SEMANA DE LA CIENCIA Y LA CULTURA SAMPERINA, evento que cumplió 14 años y que dedica una semana a promover eventos artísticos, con el aporte de alcaldía,estudiantes, profesores y padres de familia de la comunidad samperina.

Cada vez que miro las noticias en la televisión, leo revistas y periódicos que nos hablan de la amenaza que se cierne sobre la humanidad ante una inminente recesión económica, pienso que es hora de comenzar a cuestionar el rumbo que los estados pretenden darles a sus políticas públicas, desde la educación hasta los modelos de desarrollo urbano.
Howard Zinn, historiador norteamericano dijo que lo que más le preocupaba en la actualidad era la Obediencia Civil. Pasamos de periodos contestatarios a estados de inmovilidad civil permanente. El discurso de la competitividad ha permeado todos los sectores y nos ha hecho creer que solo nos queda el camino luminoso de la globalización económica y cultural. Poco a poco se acepta sin discusión la validez de la tortura, la represión de cualquier expresión de protesta social y la homogeneización del discurso político. Protestar es un acto mal visto, propio de trogloditas que no comprenden las bondades del capitalismo.

Es en esta perspectiva que destaco la celebración de la semana cultural del colegio Samper. A lo largo del año los chicos y chicas preparan sus performances artísticos, se encarretan con la preparación del desfile de comparsas, los maestros se meten en una organización que abarca desde el preescolar hasta el bachillerato, se gestiona apoyo económico, se divulga a los cuatro vientos y se comparte durante una semana con el público que asiste gustoso a presenciar las exposiciones, a disfrutar de los productos que elaboran los estudiantes de biotecnología, y a gozarse sin medida los actos dedicados al teatro, la danza y la música.

Un aspecto importante de la lucha alternativa de los maestros debe contemplar la defensa y reivindicación de las humanidades en el currículo. Poco a poco se han ido perdiendo las clases de educación artística, y se mira con desprecio la enseñanza de las ciencia sociales. Al fin y al cabo lo que el estado necesita son hordas de jóvenes sin sentido de lo lúdico, sin aprecio por las manifestaciones estéticas, ajenos a la belleza que representa la maravillosa complejidad de las ciencias. Se asume que los chicos deben prepararse desde la infancia para ser los empresarios exitosos que el país requiere.

En un momento del desarrollo humano, en el que han surgido tantas posibilidades expresivas por la magia de las nuevas tecnologías, parece un sinsentido pretender volver a los jóvenes seres insensibles, ajenos a la belleza que nos rodea. En la medida en que se propicien experiencias novedosas-desde las ciencias, la informática, la música, la historia, la literatura- nos aproximamos al haiku de Bashoo: montañas y jardines a una/se van adentrando/hasta la habitación en verano.

Por supuesto que la reflexión sobre el trabajo debe constituir un capítulo importante de los pénsumes escolares, en los que ética juegue un papel preponderante en la formación de los jóvenes. El rechazo a la corrupción, el carácter colaborativo del trabajo, la justicia en las leyes que lo regulan, los derechos de los trabajadores son piezas fundamentales en una educación que contemple el ámbito de las iniciativas privadas y la formación empresarial. En el caso del SENA, su preocupación consiste en formar personas sin el menor sentido crítico, buenos para ajustar tornillos y pésimos en su dimensión social, cultural y política. Políticas de estado al servicio de empresas que contratan mano de obra barata y que se llevan parte del salario del empleado por el hecho de tener el aval para servir de intermediarias en la contratación con las empresas-igualito a las EPS-.

Para aquellos que descreen de estos planteamientos, vale la pena enterarse de lo que ha ocurrido en México y la India con su participación en el conjunto de los países que han puesto a andar sus locomotoras para beneficio de las multinacionales: explotación sin medida de la mano de obra, pérdida de los derechos laborales, deterioro ambiental y un endurecimiento de los códigos penales y la represión. El problema, en esencia, se traduce en que los beneficios del desarrollo económico solo benefician a unos pocos-los mismos de siempre-.


Yo no sé cuánta efectividad alcanza la escuela en la transformación de los chicos, en brindarles experiencias únicas e irrepetibles, en proponer mundos ajenos a la voracidad del sistema. Pienso que en sociedades subdesarrolladas, la escuela propone alternativas valiosas a los niños y jóvenes cuya experiencia -la de su casa, la de su vereda y la su barrio- se ve confrontada por discursos y acciones más solidarias, más respetuosas y con un sentido teleológico.De ahí mi lucha por reivindicar la libertad y el juego, la poesía y la observación, el relato y el algoritmo. Y la ética civil, que considera a los más desvalidos como seres con derechos.

En el mes de septiembre, con un sol esplendoroso, se vive en Guaduas una fiesta de los sentidos, al ritmo acompasado de la música y con un sinfín de expresiones artísticas, en un ambiente alegre y festivo. Asombra la actitud generosa y el gusto por participar de los estudiantes. Estoy seguro de que ellos conservarán el placer por el arte y el deseo de adornar sus vidas con las flores que nos ofrece la imaginación y la creatividad desbocadas.

sábado, 24 de septiembre de 2011






LOS NEOBEBÉS Y EL CAPITALISMO

Tahar Ben Jelloun acaba de publicar en España su novela EL RETORNO, traducida del francés, idioma en el cual escribe. Nacido en Fez, Marruecos, en 1944, viajó a París muy joven y ha vivido casi toda su vida allí. De él recuerdo una novela, LOS NÁUFRAGOS DEL AMOR, la historia del profesor marroquí Larbi Bennya, quien se ha ganado un viaje a Italia (Nápoles). El profesor , que pasa por una crisis matrimonial, descubre un edificio del siglo XIX en el que habita una vieja musulmana y judía, en un ambiente sórdido donde interactúan personajes de mundos marginales.

En la entrevista que le hace Babelia, a propósito de su novela El retorno, dice Ben Jelloun: Hay que hacer una Marcha Verde contra la corrupción, hay que cambiar las mentalidades y eso no lo pueden hacer de un plumazo ni el rey ni nadie.Habría que empezar por la escuela. Pido para Marruecos una pedagogía que haga socialmente repugnante la corrupción, que se diga que del mismo modo que no se puede robar, mentir o matar, no se puede corromper o ser corrompido. Y SI NO SE EMPIEZA CON LOS NIÑOS, NO HAY NADA QUÉ HACER (Destaco en mayúsculas esta frase).

Marruecos, el país de la leche de almendra y el agua de rosas, vive un proceso de agitación política en el que se protesta contra la exclusión social y la corrupción de la élite gobernante. Las consignas que se agitan no piden el fin del estado israelí ni la lucha contra la decadencia occidental. Aspiran los marroquíes a establecer una sociedad democrática, con libertades públicas y mayor participación de la inmensa mayoría de ciudadanos de ese país en los beneficios sociales y económicos, tan ajenos a las poblaciones musulmanas. Coinciden con los deseos de egipcios, libios, sirios, yemeníes cansados de soportar monarquías parásitas y expoliadoras. La corrupción surge como el resultado de un ejercicio de poder que se ha engolosinado con los beneficios que generan las riquezas de estas naciones.

Un sentimiento parecido vivimos en Colombia, donde las castas políticas, aliadas del narcotráfico, con ejércitos ilegales que controlan los territorios, una fuerzas armadas corruptas y represivas y una élite con el corazón puesto en la entrega onerosa de las riquezas del país a las multinacionales impiden la constitución de una sociedad menos violenta, menos corrupta y menos discriminatoria.

La idea de Jelloun en relación con el papel de la educación en el fortalecimiento de una conciencia de respeto a los bienes públicos plantea algunos interrogantes: ¿Está desligada la educación como institución de los ejercicios de poder ? ¿Tienen interés las élites en promover políticas que consideren los bienes del estado patrimonio colectivo que debe ser respetado? ¿Estamos los maestros preparados e interesados en iniciar un movimiento colectivo que ponga como valor fundamental el rechazo a la corrupción? ¿Existen- en Colombia- organizaciones civiles fuertes que lideren un movimiento en contra del actual estado de cosas?

Dos experiencias políticas en Colombia han generado frustración en amplios sectores de la población: el Polo Democrático alternativo, por el papel infame de los hermanos Moreno, en contubernio con políticos y contratistas, en el robo al erario público de Bogotá. Molesta la actitud de la dirigencia del Polo, que hasta último momento se abstuvo de censurar al alcalde Moreno. Y el Partido Verde, alianza oportunista de políticos provenientes de varios grupos políticos, resquebrajada por las ambiciones personalistas de Peñaloza y Lucho Garzón. No es mi fuerte hablar de política, sólo que considero indispensable relacionar ideas que le atribuyen a la educación atributos especiales para superar la pobreza y acabar con la corrupción.

En Colombia, el estado ha impuesto dos conceptos que orientan las políticas del Ministerio de Educación: el emprendimiento y la calidad. El primero asume que la función principal de las instituciones educativas consiste en dotar de nociones empresariales a los estudiantes, desde el preescolar hasta el bachillerato. El segundo, amarrar las políticas de inversión a los resultados obtenidos por los estudiantes en pruebas nacionales e internacionales. De esta forma, se ha impuesto la tendencia a disminuir la enseñanza del arte y en general de las humanidades en los pénsumes escolares. Marta Nussbaum, filósofa estadounidense, ha escrito un libro, SIN FINES DE LUCRO, reseñado en Arcadia. El reseñista, Mauricio Sáenz, comenta que para Nussbaum

"...un modelo educativo de esas características con el tiempo terminará sacando generaciones de sumisas máquinas humanas, eficientes y productivas pero sin criterio, y no a ciudadanos conscientes de su papel en la sociedad, capaces de pensar por sí mismos y de asumir una mirada críitca sobre los procesos de decisión que afectan sus vidas. En fin, que si esa tendencia sigue creciendo, lo que está en juego es ni más ni menos, la supervivencia de la democracia".

A mi juicio, existen otros efectos nocivos en el impulso al empresarismo en la escuela. Uno, lamentable, es que descarga al estado de sus responsabilidades y convierte a los "usuarios educativos o clientes"-como gustan en llamar a los estudiantes- en responsables de su éxito o fracaso. ¿No tiene con qué comer? Culpable usted por no saber aprovechar las ventajas que ofrece el mercado. Mire ejemplos eximios de empresarismo: Los Nule, el partido conservador como administrador de bienes del estado, los Moreno, los niños de un expresidente, sobran los ejemplos en Colombia.

Sería lamentable para una sociedad desterrar de la escuela la música, la pintura y el dibujo, el teatro y la literatura, la historia. Y más lamentable todavía, asumir que las denominadas humanidades son un asunto de responsabilidad familiar y no del estado. Hasta hace poco, solían las madres poner música clásica para que el bebe que llevaban en su vientre escuchara la música de Bach. Pensaban que música tan bella solo podría despertar en ese futuro habitante del planeta una sensibilidad por la naturaleza y la vida. Pronto, imagino, en vez de música clásica les pondrán conferencias sobre rentabilidad y mercados. ¡Es bueno preparar desde el vientre materno a las nuevas generaciones de avezados capitalistas que continuarán las enseñanzas de la ecuela de Chicago! Y en vez del renacuajo paseador, los profesores de preescolar enseñarán el decálogo del vendedor perfecto, las fórmulas infalibles para acabar con la competencia. Y para dormir, qué mejor que los jingles de las diez multinacionales más exitosas.

viernes, 23 de septiembre de 2011



CON EL GALLINAZO AL HOMBRO: VERDE

Yo recuerdo el discurso de los profesores en la escuela y en el colegio acerca de las riquezas de Colombia, del simbolismo que encierra la bandera nacional- el oro, los mares y la sangre de los patriotas-, de los incontables recursos con que cuenta nuestro país y de las enormes posiblidades de convertirnos en una potencia de primer orden gracias a las materias primas. Al lado de esta proclama patriótica, ha hecho carrera otra, menos vistosa, que señala que nuestro país es tan rico que ha resistido el saqueo y la expoliación a lo largo de nuestra historia.

En la conversación de todos los días, un relato inevitable es el de las historias de traquetos, mafiosos, pistoleros, guerrilleros, paracos y toda la gama de bandidos que conforman la galería de personajes célebres de Colombia. No existe un solo rincón de la geografía nacional sin su "héroe" en versión torcida, y cada región se caracteriza por el aporte de su riqueza natural en la conformación de imperios al margen de la ley-digo, es un decir-.

Por allá por los años 70, Colcultura publicó un libro con los mejores artículos del suplemento dominical de un periódico caleño, El Pueblo, llamado Estravagario. Creo que fue allí donde leí una crónica sobre el enfrentamiento de Efraín González con el ejército de Colombia. La narración palpitante, agarra al lector yle muestra un momento de la vida de un personaje legendario, capaz de enfrentarse a más de 300 soldados, parapetado en una casa de un barrio bogotano. Hace poco visité a mi amigo Pedro Hernández, quien me habló de un libro de crónicas titulado VERDE, LA HISTORIA SECRETA DE LA GUERRA ENTRE LOS ESMERALDEROS, de Pedro Claver Hernández. Recordé entonces que era Claver quien había escrito la historia de Efraín González. Le pedí prestado el libro y procedí a leerlo.

Fueron tres horas de lectura ininterrumpidas que me permitieron conocer una historia de violencia y codicia sostenida, interrumpida por periodos breves de tregua. Desde los años cincuenta, la región se vio invadida por planteros, hombres acaudalados que mantenían a un ejército de guaqueros que exploraban el territorio en busca de esmeraldas:

Pese a la codicia que despiertan las esmeraldas, en la zona minera del occidente de Boyacá se vive, hacia 1960, en relativa calma. No del todo en paz. De vez en cuando hay muertos y heridos en grescas callejeras y enfrentamientos personales...No existe la violencia política, ni el bandolerismo retaliador, como entre sus vecinos, los habitantes de la provincia de Vélez, en el suroccidente de Santander. Dos hombres aterrorizan esa martirizada provincia santandereana: Efraín González, bandido conservador, y Carlos Bernal, liberal".

El descubrimiento de las minas de Peñas Blancas va a transformar la vida de esta zona:" Del 61 al 64 se extiende el auge de la minaría clandestina. Antes de 1961, el promedio de la producción clandestina alcanza apenas un 15%, pero después del hallazgo de Peñas Blancas sube al 57%...Los grupos de Orjuela y Moreras negocian directamente con los campesinos, en algunos casos por intimidación, y se quedan con Peñas Blancas ". Y continúa:" Pero a esta bonanza corresponde también un auge en la corrupción a todos los niveles: los militares, los policías, los jueces, los alcaldes, los sacerdotes, los ingenieros, todo el mundo guaquea, echando a un lado el uniforme. Las esmeraldas enloquecen a todo el mundo".

Claver describe la manera como se van formando grupos antagónicos, las retaliaciones, asesinatos, atentados, la creación de una empresa estatal que es tomada por los jefes de las bandas que controlan las minas, el ascenso y caída de Gilberto Molina-solía decir que vivía con el gallinazo al hombro por la cantidad de enemigos y los innumerables intentos de asesinarlo-, la presencia de Rodríguez Gacha y el dominio de Víctor Carranza. De éste dice:

Hay muchas leyendas a su alrededor. Es considerado un guaquero con "suerte sobrenatural". Hace unos años vendió una esmeralda del tamaño de una copa de aguardiente por tres millones de dólares. Es el dueño de las dos esmeraldas más grandes y valiosas del mundo, denominadas Fura y Tena...Es, como dijimos, el socio mayoritario de Tecminas, Esmeracol y Coexminas, las ganaderías Nare y La Cristalina, la carbonera La Argelia y Grumicol, de piedra caliza...Promovió la creación de la primera Bolsa Mundial de Esmeraldas, y es uno de los artífices de la exportaciones del sector, que en los últimos años supera los quinientos millones de dólares".

Elena Poniatowska le preguntó a Carlos Monsivais si leía novelas y este le respondió que frente a las cosas que pasaban en la realidad, las novelas se quedaban cortas para plasmar una realidad mil veces más compleja e interesante. De la lectura del libro VERDE, aprendo que la historia de mi país está llena de la codicia que generan tanta riqueza, oro, esmeraldas, coca, minerales, petróleo, pues como decía García Marquez, detrás de cada fortuna hay siempre un burro muerto.



martes, 20 de septiembre de 2011



CHISMES EN LA RED

Hace poco me llamó la atención una noticia difundida por la televisión: en un pueblo de la Costa Caribe aparecieron en sitios públicos pasquines en los que se nombraban con nombre propio a mujeres acusándolas de engañar a sus maridos. Hubo golpes, amenazas, separaciones, éxodos. No sé qué habrá sucedido luego del tsunami de papel que inundó la vida estas de familias, lo único cierto es que las cosas no volverán a ser lo mismo.

Hoy, 20 de septiembre, me sorprendió un artículo en el New York Times, titulado"En pueblos pequeños, el chisme se mueve en la red y se torna despiadado", por A.G. Solzberger. Se cuenta allí cómo "...últimamente más personas de esta población marginal de 5000 habitantes han dejado de compartir las últimas noticias y rumores mientras saborean un café y se han cambiado al Foro de Grove Mountain, de una red social llamada Topix, donde se escriben y se leen alarmantes posts negativos de unos sobre otros, amparados por el anonimato".

El chisme, ese aperitivo que despierta el apetito por los manjares de la existencia de nuestros vecinos, juega un papel fundamental en la vida de las comunidades. Nada más provocativo que el momento en que alguien, con sonrisa de satisfacción, suelta una historia colorida de alguien a quien conocemos. Y una corriente importante de historiadores ha encontrado en el chisme una cantera inagotable para comprender los valores y contravalores de una sociedad en un tiempo determinado.

Una residente de Grove Mountain manifestó que " en una población pequeña los rumores se quedan para siempre". Y con pasquines o en la red, los asuntos privados se convierten en públicos y producen efectos devastadores en las vidas de las personas. Me parece que se abre paso una tendencia cruel en las sociedades actuales: todos tenemos algo oculto, prohibido, censurable socialmente y factible de ser divulgado en la red. La frontera entre lo público y lo privado se adelgaza y los actos de cualquier persona están ahí para ser utilizados en su contra. La contradicción entre el anhelo de disponer de momentos exclusivos, íntimos se ve amenazado por el afán contemporáneo de hacer visible lo privado. Lo que usted diga, haga o deje de hacer será utilizado en su contra.

Imagino que lo que circula en la red cumple la función de un gran confesionario público en el que los navegantes se despojan de las apariencias y dan rienda suelta a sus compulsiones profundas: el senador norteamericano, casado y con hijos, establece contacto con mujeres y decide mostrarse en calzoncillos, asumiendo que existen fronteras inviolables con respecto a su privacidad; la jovencita que se muestra en ropa interior, la pareja que filma un rato de pasión, el joven que cuelga manifiestos racistas y pronazis antes de disparar un rifle contra jóvenes que asisten a un encuentro en el campo. Internet es el sueño realizado que nos lo permite todo. En esa medida, los niños poseen las mismas oportunidades para explorar lo que deseen. Y los más necesitados de alfabetización en nuevas tecnologías son los adultos. Cuando los adultos van, los niños vienen.

Existe una relación particular entre las formas contemporáneas de la vida y la vedetización de las relaciones sociales. Asumimos la pose para la cámara que todos llevamos incorporada. Contamos nuestras historias en tono de programa de variedades. En esta perspectiva, nuestras existencias son una perpetua puesta en escena que exige ser mostrada, que demanda y suplica ser vista para darle certificado de existencia-el que viene acompañado del certificado de defunción, pues todo es pasajero-.

Dice una residente de Groove Mountain que "en una población pequeña, los rumores se quedan para siempre". En la red, la novedad desconoce lo permanente. El rumor de hoy es reemplazado rápidamente por otro, piraña insaciable que no da abasto a la novedad.Y lo mejor: el anonimato,, esa costumbre tan universal que nos permite tirar la piedra y esconder la mano: "Los mismos sitios web creados como lugares para charlas ingenuas acerca de las noticias y la política locales son también centro de chismes insustanciales, y un creciente resentimiento surge donde los lazos eran fuertes, los recuerdos perdurables y el anonimato, un concepto novedoso".

Hablar de los demás ha sido una práctica tan antigua como la humanidad misma. Con el desarrollo de las nuevas tecnologías se ha ampliado el campo y el impacto de los comentarios y se comprueba una verdad de a puño: Hablar mal de los demás es un placer visceral sin el cual la vida de muchas personas carece de sentido. Y la red, una autopista por donde circula desde lo más sublime hasta lo más rastrero.







jueves, 15 de septiembre de 2011








CAPERUCITA ROJA EN TIEMPOS POSMODERNOS

¿Existen los niños? Veo en un noticiero de la televisión que un joven de 18 años, en compañía de dos menores de 10, extorsionaron a un ciudadano. El juez ordenó entregar los chicos a sus padres por considerar que a estas edades los niños no son responsables de sus actos. Cada día nos enteramos por diversas fuentes de situaciones delictivas en las que se ven involucrados menores de edad. Muchos de ellos se desempeñan en labores propias de adultos. Crece el número de niñas embarazadas y aumenta la cifra de niños vinculados a la prostitución infantil. Un panorama desolador.

Hace poco leí argumentos en pro y en contra de los cuentos de hadas. Un corriente considera que historias como Caperucita Roja, Hansel y Gretel, La Cenicienta y muchas más estimulan valores negativos: asesinatos, odios extremos, infanticidios, envidias, celos. ¿Qué sentido tiene promover la lectura de relatos en los que se despliega tanta maldad? En sociedades en las que el respeto a la vida, la solidaridad, la honradez pierden terreno - dicen esos críticos- las historias infantiles deben apuntar al fortalecimiento de valores que dignifiquen al ser humano. Mejor prender el televisor.

Nos la pasamos simulando que habitamos en mundos en los que los niños poseen dosis abundantes de inocencia que hay que proteger y nos hacemos los de la vista gorda ante el empuje de experiencias que ofrecen los medios de comunicación y el internet. Las fronteras de mantequilla que se trazan para separar los mundos del adulto y la niñez ignoran las experiencias mediáticas que proponen escenarios violentos e historias en las que la codicia y el sexo dan sentido a los relatos. Aludo a los medios tecnológicos por ser mediadores en los procesos de recepción en la vida cotidiana de los niños. ¡Qué tal que se mencionaran las historias sin adornos que se viven a diario, violaciones, asesinatos, violencia gratuita, corrupción, violencia intrafamiliar!

El consumo define a las sociedades contemporáneas. Éste define la ciudadanía y los criterios para el desarrollo de políticas de estado, hasta convertir en oferta y demanda bienes considerados hasta hace poco patrimonio de la humanidad. En este contexto, las conquistas sociales han sido arrasadas por políticas privatizadoras, ajenas a las necesidades y los derechos ciudadanos. De tal forma, las estrategias de consumo han identificado el mundo infantil y juvenil como un nicho rentable.

Si miramos lo que se entendía por infancia y adolescencia hace 30 años con lo que vivimos en nuestro tiempo, descubrimos que la tradición-la que heredaba hasta la ropa- ha sido reemplazada por una república independiente-la de los niños y jóvenes- que por manes de la tecnología y la globalización encuentran en el presente continuo la manera en que se construye su identidad y representación. Adiós a las costumbres heredadas, adiós al ejemplo adulto. Esta categoría no tiene cabida en el escenario de las representaciones mediáticas. Lo joven impone su dinámica y los adultos terminan luchando contra el paso inexorable de los años, así que cirugías, pastillas y tratamientos están a la orden del día para pertenecer al reino de la eternamente joven.

En sociedades como la nuestra, en las que las desigualdades sociales son el pan de cada día, aprenden los menores de edad a sobrevivir en un mundo en el que impera la ley de la selva. La participación en la economía informal, el ingreso a grupos delictivos, la violencia "gratuita" que se estila por cuenta de la adherencia a tribus urbanas, la conformación de pandillas, los nexos con grupos delictivos nos hacen pensar que las categorías que manejamos en relación con estos universos requieren un replanteo radical. Nada más fácil e inefectivo que ofrecer más pie de fuerza, cuando de lo que se trata es de reducir la pobreza con políticas de inclusión que ofrezcan oportunidades de progreso a los niños y jóvenes.

La educación y la familia, dos instituciones intocables, son cuestionadas por los cambios que se han producido en los últimos 20 años. A la primera la comparo con un convento medieval en medio de una autopista. La segunda, ha sufrido las transformaciones más radicales, por lo que conviene hablar de familias: toda la gama de posibilidades, hijos que viven con su mamá, otros con el papá, unos con tíos y abuelos, otros con madrastras y padrastros. El matrimonio como institución se adapta a los tiempos que corren- fertilización en vitro, vientres alquilados, matrimonios gays, renacimiento de la poligamia, liberación de las costumbres sexuales, rechazo femenino al matrimonio,sexo virtual, swinging, striptease masculino, escorts, divorcios express, etc, etc- a pesar de la oposición de la iglesia, tan cómoda en sus posturas y tan amiga del status quo.

No existe, en mi opinión, una experiencia sensible más hermosa que la ternura de un niño. Esa calidez sin pausa, la espontaneidad que brota plena, la entrega sin condiciones a los seres que ama, la alegría que cual bandada de aves irrumpe sin aviso en la mañana. La sociedad contemporánea, que está hecha para la crueldad y la injusticia, nos vende imágenes asépticas del mundo infantil, niños felices que ríen sin pausa ante las infinitas ofertas del consumo. Me parece que la comprensión de su mundo demanda actitudes nuevas cuyo primer requisito consiste en reconocer que los adultos somos farsantes.












lunes, 12 de septiembre de 2011


RENOIR


DEGAS


RECUERDOS Y OLVIDOS

Alejandra me cuenta historias de personas que conoció en su infancia, allá en Santafé, un caserío de Magangué, al cual se llegaba en canoa remontando el río Magdalena y desviando en determinado punto por algún brazo del río. Recuerda a Ezequiel, un viejo que madrugaba a hacer tinto en su vivienda humilde. Cuando la olleta hervía, agarraba un tizón prendido y lo metía en el recipiente. Luego, se sentaba con Alejandra a tomarse su taza de café humeante, mientras desgranaba historias de seres mágicos, algunos de ellos impregnados de misterio y maldad. En épocas de lluvias, el caserío se inundaba y debían correr hacia la casa de la familia pudiente del caserío , instalada en la parte más alta del poblado y construida en concreto. Allí se reunían a esperar que el río disminuyera su caudal. Mientras tanto, se conversaba sin pausa, y las anécdotas y las historias parecían exorcismos eficaces contra los desmanes del tiempo.

En alguna parte leí que los sucesos se convierten con el paso del tiempo en versiones, suma de palabras y recuerdos. De la materialidad de los hechos, sólo queda el testimonio verbal. Me parece que algunos recuerdos de Alejandra están ligados a sus miedos infantiles, a la cantidad de personajes míticos que abundan-¿abundaban?- en aquella región. Don Ezequiel ya no existe.Queda el recuerdo.

Pero, ¿qué es el recuerdo? Comencé a leer LOS ENAMORAMIENTOS, la novela de Javier Marías, escritor español, y a medida que me adentraba en la historia me pareció que allí se desmenuza sin compasión la fragilidad de lo que llamamos presente, de la levedad de la memoria, de las argucias que nuestro cerebro maquina para recomponer las fidelidades hacia un pasado que se ha ido sin darnos cuenta. Luisa Aday, viuda de Miguel Deverne, asesinado por un demente, intenta reconstruir en su cabeza el momento en que el asesino hunde su navaja repetidas veces en el cuerpo de su marido. De lo que tal vez pensó, de lo que hubiera sucedido si en vez de...: " Cada vez que me acuerdo de algo bueno, al instante se me aparece la imagen última, la de su muerte gratuita y cruel, tan fácilmente evitable, tan tonta. Y el recuerdo se enturbia, se hace malo.En realidad ya no me queda ninguno bueno. Todos me resultan ilusos. Todos se han contaminado".

A un enamorado, su cerebro le organiza de manera selectiva los recuerdos, privilegiando aquellos que constituyen la "sustancia" que hace posible la traga. Olores, gestos, palabras, caricias ocupan su sitial en el formato dispuesto para tal fin. A la basura van a dar las demás cosas. Y cuando sucede lo inevitable-el adiós, la muerte del otro- se vive un periodo de ebullición cuya esencia se toma de los recuerdos, la intensidad de las imágenes se acrecienta y la incertidumbre toca a la puerta. Un día cualquiera se despierta esa persona y la intensidad del recuerdo ha amainado, la tormenta semeja un pequeño chubasco y al final, el olvido. No es que todo se borre. La memoria edita los recuerdos, les imprime dosis de realismo que despojan del halo romántico el enamoramiento, convertido ahora en ligera niebla mañanera. Ha salido el sol. De nuevo, a empezar.

¿Y qué pasa con aquellos que a pesar del paso del tiempo y de los sisabores siguen frescos en su enamoramiento? En realidad, lo que ha sucedido es que el amor en estos casos se convierte en obsesión, tal vez se depende de manera absoluta del otro, quizás el encantamiento que produjo el encuentro sexual pasó a ser el opio de todos los días. Una fijación que impide el desgaste, o que lo encubre hasta convertirlo en tiranía. Y el vehículo propicio para la continuidad de la historia lo aportan las palabras.

Atrapados en la rueda del tiempo, valoramos cada vivencia como algo absoluto, eterno. El pez enjabonado que se escapa de nuestras manos. ¿Qué pasó con aquella pareja que rompió las convenciones y decidió abrir la puerta a su amor desaforado? ¿Qué de aquella mujer que encantó a tantos hombres? ¿Qué de aquella viuda repentina por el suicidio del hombre que la amaba? Sus historias son volutas de humo y sin embargo, renace a cada rato esta historia en la piel de otra, de otros. Igual que las hojas de los árboles. A mí me obsesiona la existencia en su movimiento, la lucha por hacer perdurable un momento, uno solo, que es la vida.

Izumi Shikibu, la poeta japonesa del periodo Heian, escribió su Diario entre 1002 y 1003. Escrito en tercera persona, relata una historia de amor apasionada entre el príncipe Atsumichi y una mujer(¿Izumi?) que ha enviudado hace algún tiempo. Entre la narración se intercalan poemas-tankas- . El siguiente fragmento resume de manera poética eso que intenté explicar de manera racional:

El fin del año estaba al caer. El primer día del undécimo mes amaneció como un día de primavera, pero a la mañana siguiente nevó. El príncipe envió un poema:

Desde los tiempos de los dioses
viene nevando.
Es cosa sabida.
Pero la nieve de esta mañana
parece más fresca que nunca.

Y ella respondió:

¡Las primeras nieves!
Os veo todos los inviernos,
eternamente jóvenes,
pero mi rostro
envejece con cada invierno.

























MANGAS MOJADAS, CABEZAS CORTADAS: EL PERIODO HEIAN

Yorimasa, del clan Heike, rodeado de enemigos, se refugia en el templo de Byodo. Llama a Watanabe Tonau y le pide que le corte la cabeza, "...pero Tonau, afligido por esta orden, se mostraba incapaz de cortar la cabeza a su señor, aún vivo. Así que con lágrimas amargas le dijo:-Señor, no soy capaz de hacer tal cosa. Pero os prometo hacerlo después de que os quitéis la vida.
-Claro, te entiendo-replicó Yorimasa; y volviéndose al poniente, dclamó diez veces el "Busco abrigo en Amida" en voz alta. Después recitó con infinita tristeza un poema de despedida. Esto decían los versos:
Planta enterrada
que jamás floreció.
Así de triste
mi vida fue; y sin fruto
dar, ahora se muere.

(HEIKE MONOGATARI)

Extraño comportamiento a nuestros ojos el de un guerrero que antes de realizarse el harakiri tiene la sangre fría para componer un poema. Señala Carlos Rubio : "Hablando del suicidio, idea tan presente en la conciencia de estos hombres en cuyo código bushido está la honra como piedra angular, éste ha de contemplarse como una manifestación in extremis del sentido de purificación material y limpieza del nombre propio del sintoísmo".

En una época que abarca desde 789 hasta 1185, tuvo su existencia el periodo Heian, dominado por tres clanes que combatieron entre ellos por el poder: Fujiwara, Minamoto(Genji) y Taiga(heike). Pocas veces en la historia de la humanidad ha coexistido el refinamiento y el culto a la belleza junto a la crueldad de los guerreros en su lucha por obtener el poder. Durante cinco siglos, la vida del Japón estuvo marcada por la sucesión de clanes y emperadores en un proceso social, económico y político que implicó la instauración del budismo, su fusión con el sintoísmo, el predominio del código moral del confucionismo y la existencia de una corte caracterizada por el refinamiento extremo y un código caballeresco queva a chocar contra el código de los samurais.

En este contexto de luchas por el poder, brota la sensibilidad de un grupo de mujeres que van a servir de acompañantes de la emperatriz, gracias a su fina sensibilidad y al despliegue de sus habilidades como escritoras: Izumi Shikibu, Murasaki Shikibu, Sei Shonagon(El libro de la almohada) y la autora del diario de Sarashina. Ediciones Destino publicó "DIARIOS DE LA CORTE HEIAN, con tres diarios, los de las Shikibu y el diario de Sarashina, para deleite de los lectores.

Vale la pena recordar que MURASAKI SHIKIBU es la autora del Genji Monogatari, del que Marguerite Yourcenar dijo que "no se ha escrito nada mejor en ninguna literatura" y que Izumi Shikibu es para muchos la más grande poeta japonesa de todos los tiempos-otros consideran que ese honor se lo lleva Ono No Komachi-. Mujeres que lograron reconocimiento gracias a sus dotes para la poesía, lo que les permitió vivir en la corte. En un periodo en el que los hombres utilizaban el idioma chino para escribir, ellas dotaron al idioma japonés del ropaje de los cerezos en flor, al escribir en su lengua materna, logrando las cumbres expresivas y estéticas más altas de la literatura japonesa.

En los aposentos de palacios exquisitos y suntuosos,Murasaki e Izumi aportaron su profundo conocimiento de las lenguas china y japonesa, estimularon el crecimiento de formas poéticas únicas en el mundo- - y legaron a la humanidad su mirada sobre una época irrepetible en la que cada hecho cotidiano era convertido en poema, y la naturaleza y el sentido de lo efímero del budismo los soportes sobre los cuales se desarrolló una sensibilidad colectiva única en su delicadeza y refinamiento.

Afuera del palacio de la corte, los ejércitos de los clanes luchaban sin compasión por el poder. Un mundo etéreo, sutil, adornado con las flores de la poesía y perdido en los laberintos de los rituales del vestir y del comer,aferrado al sinfín de creencias, agueros , supersticiones estaba a punto de desaparecer...



Recomiendo la lectura de este libro tan especial.









miércoles, 7 de septiembre de 2011



CUANDO LA BRISA CARGADA DE FRAGANCIAS
DEL JARDÍN VECINO
LLENA MI ALMA DE RECUERDOS,
ME PONGO A PENSAR EN MI AMADO CIRUELO
QUE CRECÍA BAJO EL ALERO DE LA CASA DESAPARECIDA
(DIARIO DE SARASHINA)




LAS VOCES QUE PROFIEREN
LOS PATOS SILVESTRES ENTRE LAS NUBES
TE QUITAN EL SUEÑO.
PERO LA TRISTEZA
PROVIENE DE TU PROPIO CORAZÓN

(IZUMI SHIKIBU)




CUANDO EL SOL DE LA TARDE
DESCIENDE TRAS LOS PICOS DE LAS MONTAÑAS.
¿OLVIDARÁS QUE SOY YO
QUIEN MIRA CON AÑORANZA
EN DIRECCIÓN AL LUGAR EN QUE VIVES?
(DIARIO DE SARASHINA)








PATOS EN EL AGUA...
¡PARECEN TAN ALEGRES!
¿PUEDO MIRARLOS CON INDIFERENCIA,
YO, QUE EN EL MUNDO
ANDO VAGANDO A MERCED DE LAS OLAS?
(MURASAKI SHIKIBU))

lunes, 5 de septiembre de 2011




LITERATURA ELECTRÓNICA

Un tema que me atrae es el de los libros y la lectura en el mundo contemporáneo, debido a los cambios que las nuevas tecnologías han producido en la recepción de los textos. El pasado domingo leí un artículo de Javier Martín en BABELIA, " Con leer no basta" , en el que analiza las tendencias en el campo de la literatura electrónica. Por ser un asunto de interés, compartiré con ustedes los planteamientos de Martín, que me parecen pertinentes en relación con las tendencias actuales de la lectura y la escritura .

De manera cada vez más activa, circulan en la red trabajos de autores diversos. Uno de ellos, SHENGOR ON THE ROCKS, de Christop Benda, en el que "mientras la página derecha del libro virtual escribe la historia, la izquierda muestra la imagen de Google earth por donde camina el personaje". Para leerlo se requiere de internet y gps.

La creación individual en este proceso es reemplazada por la intervención de otros autores: "Lo singular de la literatura electrónica es que una pantalla, se llame ordenador, móvil o ipad permite juntarlo todo, usarlo todo, sin avasallamiento entre las artes", dice Chiappe, autor de TIERRAS DE EXTRACCIÓN.

El dominio del texto pierde fuerza y "...en el futuro el texto quedará sacrificado y se equilibrarán todas las artes intervinientes, que tendrán en común que parten de una idea originaria". La imaginación, elemento central de la lectura de textos escritos, se recompondrá de tal forma que la fusión de sensibilidades diversas posibilitará nuevas experiencias lectoras.

Subí a mi perfil de facebook el relato de Alex Gopher, THE CHILD,- los invito a verlo- una propuesta interesante que narra el traslado de una mujer próxima a dar a luz al hospital. Los edificios y vehículos están hechos de letras, suenan voces que nos permiten identificar dónde y cómo se encuentran los personajes, textos-frases- orientadoras de la comprensión del relato.

Poco a poco los procesos de creación literaria descubren y aprovechan las oportunidades que brinda la red y el ofrecimiento de nuevas propuestas irá acorde con el dominio de las mismas, al igual que una nueva camada de lectores menos inmersos en el libro tradicional irán señalando las rutas para los procesos creativos. ¡Bienvenida la nueva literatura!






domingo, 4 de septiembre de 2011



LOS RETOS DE LA ESCUELA CONTEMPORÁNEA
Pasé de la clase con tiza y tablero a enfrentarme con un tablero interactivo, gracias a la donación que realizó el alcalde Raúl Pinilla al colegio Samper. Como todos los gadgets, es necesario hacer un curso para aprender a usarlo. Hecho éste, me fui a mi primera clase interactiva, seguro de estar en el lugar indicado. Han transcurrido varias semanas de práctica y he pasado de la euforia inicial a momentos de crisis debidos a las metidas de pata inevitables hasta llegar al punto de preguntarme por el significado que las nuevas tecnologías tienen en los procesos de enseñanza aprendizaje. En la actualidad descubro fascinado el potencial de las nuevas tecnologías en las maneras de aprender de los jóvenes y en su impacto en relación con el significado social de la escuela.
Una queja recurrente por parte de nosotros los maestros tiene que ver con la apatía constante de los estudiantes por el aprendizaje académico. La rutina escolar está llena de las frustraciones que vive el docente ante la indiferencia de los estudiantes por el conocimiento propuesto en las aulas.Y las respuestas que vertebramos acuden a las fórmulas archiconocidas y fracasadas de perdida del año escolar, sin que esta salida garantice resultados mejores. Vivimos en una encrucijada ante los cambios generados en la cultura y la sociedad y no hemos logrado siquiera generar iniciativas tendientes a plantear preguntas más audaces y elaboradas que hagan de la escuela un ámbito reflexivo y dinamizador.
Recuerdo una caricatura en la que un turista compra una réplica de una pirámide y al regresar a su casa y exhibir el regalo, descubre un letrero que dice: Made in china. Algo parecido ocurre en los planteles educativos: nos hemos aferrado a nociones y prácticas que funcionaron hace mucho tiempo y que hoy hacen agua ante los cambios acelerados que nos plantea una sociedad mundializada, con modelos de desarrollo económico y político que han mandado al traste las conquistas sociales del siglo XX. Aferrados a la idea de un estado y una sociedad que ya no existen, nos encontramos todos los días con la sorpresa de que el castillo firmemente erigido en la colina se resquebraja sin pena ni gloria.
Una de las paradojas que genera esta visión del mundo es que la mayor preocupación de los maestros en lo que se conoce como la convivencia se reduzca a exigir el peluqueado "clásico" en los chicos y la falda abajo de la rodilla en las chicas. Y ante la avalancha de problemas, clamamos por el sicólogo que resolverá con su varita mágica situaciones complejas que exigen una formación acorde con este mundo "posmoderno". Mi inquietud se orienta a cuestionar el conjunto de ideas imperantes en las instituciones educativas que suelen acudir a la noción de culpabilidad para explicar el fracaso rotundo de la escuela en los procesos de modernización y adecuación de sus currículos: la culpa del fracaso escolar se halla en los estudiantes y en los padres de familia.
Entiendo que la tecnología no es la solución al problema del desinterés por el aprendizaje. Sin embargo, mi inquietud consiste en pensar que una sociedad distinta demanda nuevos escenarios, un gremio de maestros dinámico y atento a las transformaciones que día a día alteran lo que entendemos por normalidad. Y propongo esta reflexión: La escuela debe cambiar para seducir a los jóvenes y niños. Y ese cambio pasa por preguntarnos por el papel de las redes sociales en los procesos de formación intelectual y moral de los estudiantes, de los infinitas posibilidades que las tecnologías proponen y generan y de la posición de la escuela frente a sociedades que mutan a velocidades fantásticas.
A lo largo de la historia de nuestro país, los maestros hemos sido en muchos casos factor alternativo y crítico que cuestiona el estado de cosas y adelanta iniciativas novedosas en el arte, la ciencia y la cultura. La lucha ahora es contra la inercia y la falta de propuestas con sentido colectivo. Para lograrlo, debemos leer y pensar, pensar y leer y discutir, proponer y actuar sin miedo a los errores.
Hace dos días viví una experiencia singular en la sala interactiva que lleva el nombre del dramaturgo inglés William Shakespeare: Entramos a la página del British Council y nos dedicamos a la sección de juegos: Confieso que quien más se divirtió en clase fui yo, al punto de que los chicos se rebelaron a abandonar el aula. Mi torpeza para presionar las teclas me hizo fracasar en el juego y sirvió para reírme de mí mismo-los chicos se rieron más-, al fin y al cabo, estoy aprendiendo y espero tomar revancha pronto.
La interacción en el aula y las propuestas de aprendizaje con apoyo de las nuevas tecnologías son dos de los tópicos que deben formar parte de nuestras discusiones. Si queremos ciudadanos proactivos y críticos, debemos estar atentos a las nuevas maneras de ser y de estar de nuestros estudiantes. Una revolución callada está poniendo patasarriba a la escuela. Ayudemos a cambiarla. Se lo merecen los niños y jóvenes que pertenencen a los estratos más pobres de la sociedad.
Artemisa, al comentar mi post anterior citó una frase que cae como aillo al dedo:" La vida es como montar en bicicleta. Si te quedas quieto, te caes".