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sábado, 28 de enero de 2012






LEYDA


Tiene una voz hermosa, profunda.Sus palabras son olas que acarician el encuentro. Sentados en el negocio de Marta, conversamos sobre su vida. Me cuenta que en alguna ocasión trabajó en un barco gigante, catorce pisos. -Tiene de todo, profe-. y se lanza a contarme lo que contiene un buque de turismo que recorre el Caribe.

Hace ya algún tiempo, tuve la suerte de ser su profesor en el Samper. Como compartimos apellido, me llamaba "daddy". La recuerdo siempre atenta a las clases, con su sonrisa generosa. Al graduarse de bachiller, Leyda se las arregló para vincularse con una empresa naviera de turismo. Me cuenta que ya lleva diez años en este oficio difícil, estresante. Tiene un hijo, que está próximo a obtener su grado de bachillerato. Sé el amor y el empeño que ella pone para que el chico realice sus proyectos. Ha contado siempre con el apoyo de la mamá, que a propósito es una de las mujeres más bellas de Guaduas.

Los rusos se bañan poco- me cuenta picarona. -Dos minutos de atención son un siglo de tortura. huelen a chivo-. Me río. -Y los búlgaros son mandones y gritones-. En su oficio, conoce a gente de todo el mundo. -Los franceses son los más educados en la mesa. En cambio los españoles...-Leyda es una narradora exquisita que me pasea por lugares como Venecia, Atenas, Aruba. En cada viaje ocurren historias divertidas, picantes.No faltan los problemas, las tragedias. Me dice que los hombres se mueren por las brasileñas. Ellas tienen la virtud de enloquecerlos. En el barco debemos ser muy ordenados, evitar el licor, el asedio de los turistas. Se trabaja entre doce y catorce horas diarias.

Han transcurrido dos horas y Leyda sigue desgajando historias . Miro sus ojos, de color de mar. La imagino en su uniforme, laboriosa, atenta a los requerimientos de los pasajeros. En la noche, el barco parece una luciérnaga ambulante y cientos de historias se suceden en ese laberinto de colores al vaivén de las olas.




EL ARTE DE MIRAR

Expresé en un post la admiración que siento por Bill Cunningham, el periodista del New York Times que recorrió durante muchos años las calles de Nueva York en busca de tendencias, rupturas, novedades en la moda. Con su cámara terciada al hombro y montado en su bicicleta, Cunningham husmea con olfato de sabueso la riqueza visual que inunda de colores a la Gran manzana. Más de cien culturas y lenguas la pueblan y al irrumpir la aurora las calles son tomadas por el vuelo de millones de mariposas que exhiben sus mejores galas.

Hacer de la vida una experiencia de observación que se afina a medida que transcurre el tiempo, andar atento a las sorpresas que se encuentran en el lugar menos esperado, descubrir tendencias, sorprenderse ante la exhibición callejera de seres que han destinado una buena porción de tiempo en sus hogares a acicalarse, buscar las prendas que nos den ese toque de distinción, tan necesario a la hora de los encuentros. Una vez disfruté un trancón en Bogotá pues al lado del bus urbano en que viajaba se situó un automovil. La conductora aprovechó esta circunstancia para sacar sus consméticos y acicalarse con una dedicación única. Vi trazos mágicos hechos con el lápiz labial, admiré la precisión del lápiz de sombras, y al final dos labios remolones que le imprimían el toque final al rouge.

Cada mañana se celebra ante el espejo un acto de transformismo vital, cambio de piel que nos invita a asumir los roles sociales. Las prendas que usamos nos ubican en clases, tribus, galladas, oficios, tendencias. Todos buscamos la dosis personal de originalidad, y terminamos alineados en equipos diversos. Y sin explicaciones, alguien descubre la veta secreta, la combinación mágica que armoniza colores y texturas. Ahí va, primorosa, radiante, con sus pétalos de seda. Las miradas coinciden en el conjunto que extasia.

Ese acto de vestirnos cada día es uno de las experiencias autónomas íntimas que nos define. También tiene mucho de dependencia, cuando la espontaneidad y la libertad son reemplazadas por la moda tirana. Para lograr la armonía se requiere de allá y de acá. Un poco de frescura y una pizca de inventiva,olfato para identificar las tendencias que se ajusten a nuestro equipaje, ingredientes básicos para alcanzar el toque perfecto.

Debo confesar que soy la negación de todo lo que he dicho anteriormente. A lo largo de mi vida, he parecido un maoísta tropical, siempre con mis bluyines y camisetas deslucidas . En cambio, me encanta descubrir en la cotidianidad la belleza que se muestra a toda hora, en cada calle. Como Bill Cunningham.





miércoles, 25 de enero de 2012


Pintura indonesa batik



NARRATIVA Y VIDA

Ahí está listo, paciente, esperándome mientras releo a Hitch 22. No tiene afán, sabe que se acerca ese momento memorable en el que abriré sus páginas y se iniciará un diálogo entre la historia que cuenta y yo. Es igual a cuando esperas impaciente a una mujer que te gusta. Todo el paisaje conspira para el encuentro que se acerca. Hay una conexión secreta, un hilo tenue que mantiene el interés y que no te deja distraerte con otras cosas. Vislumbras su figura lejana y un corrientazo te recuerda que tu cuerpo también le pertenece, que hay un vínculo ineludible, la atracción mutua, tan irresistible como la fuerza de un imán.

Creo que una de las experiencias humanas más plenas ocurre en el momento en que un lector decide abrir las páginas de un libro-en mi caso, por lo general una novela o un ensayo- y se apresta a sufrir una transformación profunda, la que le propone, como un juego, el autor. Es como traspasar las puertas de un laberinto en el que el lector asume el riego no de la pèrdida sino del descubrimiento, de la reflexión: La narrativa "es un terreno neutro que permite hacer conexiones profundas y significativas con otro ser humano", dice Jonathan Franzen.

La novela propone al lector un diálogo silencioso cuya finalidad-una de las finalidades-consiste en "aliviar la soledad existencial de las personas". Al sumergirnos en la novela, descubrimos claves de la psiquis humana, nos estremecemos ante las complejidades que habitan nuestras vidas , observamos asombrados los vericuetos que conducen a los reinos de la pareja y de la familia, y los temas esenciales-vida, muerte, soledad, vejez, amor- son tratados con pinceles diferentes, los que nos permiten comprender, en palabras de Ben Okri, escritor nigeriano, que "...la escritura es una contemplación de la totalidad de la experiencia".

Miro hacia el mueble donde reposa LIBERTAD, la novela de Jonathan Franzen. Me parece un plato suculento que me invita a degustarlo. Otros, esperan su turno.

(las citas fueron tomadas de la Revista Arcadia No. )











lunes, 23 de enero de 2012




JARDINEROS Y ARQUITECTOS (2)


Dejarse llevar por la corriente, manejar la fuerza del viento como lo hace la caña de bambú, compenetrarse con las ideas del interlocutor hasta respirarlas como propias, dejar un margen amplio al error y al azar, sorprenderse con la aparición de respuestas inesperadas son las manifestaciones palpables de lo que Eno designa como la rendición y la cooperación.

Creo que un campo fecundo en el que la metáfora del jardinero podría cumplirse a cabalidad es en la educación. Arriesgar una propuesta en la que maestro y alumnos intenten construir experiencias de conocimiento con un trazado sinuoso, y que se va armando en la marcha. El maestro pone en la mesa su experiencia-que sabe precaria-, y se arriesga a descubrir nuevas posibilidades por la participación espontánea e inteligente de los chicos.

¿Y el sexo? bueno, aquí los invito a jardinear sin restricciones. A imaginar la colaboración como una complicidad sensible que convierte la rendición en zona de distensión erótica. Con el control como estrategia, el placer se transforma en zona de discordia neurótica.

Dejarse sorprender por la libertad que conceden la rendición y la cooperación, es maravillarse con Basho:
A una amapola
deja sus alas
una mariposa

como recuerdo.



JARDINEROS Y ARQUITECTOS

En los años 70, se distribuían en Colombia revistas y libros producidos en la República Popular China: China Reconstruye, Chinese literature, obras escogidas de Mao Tse Tung, el Libro Rojo de Mao, etc. Recuerdo un poema, "better go to sleep"(mejor ir a dormir) en el que un joven expresaba la emoción que sentía por el viaje que realizaría el día siguiente a Pekin para ir a conocer al Gran timonel. Eran años de efervescencia polìtica y los militantes de izquierda encontrábamos en libros como "sobre la contradicción" de Mao la receta infalible para explicar desde los procesos polìticos y económicos hasta el compromiso del arte. Una época en el que el pensamiento era totalizante, y la realidad se ajustaba al molde que le ofrecía un pensamiento total.

De estas cosas me acordé al leer el artículo de BRIAN ENO, "Compositores como jardineros" en la revista El Malpensante 126. Señala el autor que cuando comenzó a grabar, observó un "nuevo principio organizador en la música": Para mí, se trataba de un nuevo paradigma de composición: cambiar la imagen del compositor como una persona que se para en lo más alto del proceso y dicta con precisión cómo debe llevarse a cabo, por la de alguien que está en lo más bajo y que lo único que hace es plantar semillas bien seleccionadas-con suerte- y mirar cómo se convierten en algo...En lugar de intentar organizarlo en detalle, lo organizas solo un poco y luego confías en que la dinámica del sistema te lleve en la dirección que quieres".

Eno desarrolla su planteamiento recurriendo a una comparación, la diferencia entre un arquitecto y un jardinero: "Un arquitecto, al menos en el sentido tradicional, es una persona que guarda en su cabeza una idea minuciosa del resultado final de su trabajo; su tarea es controlar el resto de naturaleza para llearlo a cabo. Cuando digo naturaleza, en este caso, me refiero a cosas como ladrillos, lugares, constructores, etc. Para un arquitecto es preciso intentar dominar todo lo externo".

¿Y el jardinero?: "Un jardinero no trabaja así. ..lo que siento es que la jardinería consiste en un proceso en el que el hombre trabaja en colaboración con las complejas e impredecibles dinámicas de la naturaleza y hace lo posible para introducir en ella una serie de factores que aprovecharán esa dinámicas para, como dijo Stafford Beer, llevarlo en la dirección en la que quiere ir".

En vez de asumir el control total, podemos emplear dos grandes talentos: "rendirnos y cooperar. La cooperación y la rendición consisten en saber ser capaces de saber cuándo parar de luchar por el control y dejarnos llevar por las cosas, una habilidad que debemos empezar a parender de nuevo...Estamos tan acostumbrados a exaltar a los que pueden controlar que olvidamos honrar a los que saben rendirse".

Y anota Eno: "Lo que uno busca con esas experiencias es que le recuerden lo que se siente ser llevado por algo, ser tomado, ser elevado, ser...cualqier otro verbo para hablar de trascendencia. Y creo que es una sensación que se encuentra al menos en cuatro áreas:religión, arte sexo y drogas...En cualquier caso, todas estas cosas son experimentos con nosotros mismos en un intento por recordar que debemos balancear el talento que tenemos para controlar y el talento que tenemos para rendirnos".

Muy seguramente, aquel joven del poema cumplió su sueño. Seguramente lo que ocurrió después le convirtió su sueño en algo más complejo, determinado por las "complejas dinámicas" de la sociedad. Otros sueños poblaron su mente, otras semillas poblaron su vida.

miércoles, 18 de enero de 2012





GUADUAS STEREO FM

Cada vez que visito alguna ciudad intermedia o una población pequeña, averiguo cuáles son los medios de comunicación escrita y radial que informan a sus habitantes. Por lo general, circulan periódicos regionales y locales junto a medios de gran circulación como El Tiempo, El Heraldo, El Espectador, El Mundo, entre otros. Y emiten su señal emisoras de cadenas nacionales al lado de las comunitarias. Este panorama se reduce a medida que las distancias se alargan en relación con las capitales hasta reducirse a su mínima expresión en las zonas periféricas del país.

La lectura de los periódicos locales y regionales constituye un acto de lucha sistemática contra el tedio, por la pésima calidad de los mismos y una marcada dependencia de los grupos políticos. Por supuesto que existen iniciativas aisladas en las que la crítica y la independencia posibilitan la discusión libre de temas de interés público.

Dado que en muchos lugares de Colombia el dominio político y militar lo ejercen grupos al margen de la ley-es un decir-, la posibilidad de contar con medios independientes es una utopía(remember Santa Marta y Montería).Se configura de esta manera una sociedad amordazada para la que no es posible la libertad de expresión y la manifestación de las diversas tendencias sociales y políticas de una comunidad.

Cada cierto tiempo surge un periódico que intenta denunciar malos manejos administrativos, favorecimientos en la contratación y todas las prácticas comunes en Colombia. De manera inmediata un político se encarga de hacer cerrar el medio díscolo o un pistolero pone las cosas en su sitio. Se construye de esta manera un feudo en el que la opinión pública tiene valor en la medida en que sólo existe para alabar al rey.

Las emisoras comunitarias han cumplido una función importante en la difusión de los asuntos públicos de las comunidades, a pesar de las restricciones legales por parte del Ministerio de comunicaciones. Utilizando géneros variados, mucha emisoras localizadas en lugares remotos e ignorados, posibilitan la expresión de puntos de vista diferentes de los oficiales, promueven valores integradores, favorecen acciones de bienestar colectivo y fortalecen y dotan de sentido las expresiones culturales de sus comunidades.

en Guaduas Stereo-¿Quién le pondría ese nombre?-es la emisora comunitaria de mi pueblo. Con paciencia, ha sabido meterse en el gusto de los oyentes y es el núcleo que irradia información de interés para los habitantes de Guaduas. Posee varios programas de opinión que generan piquiña en el sector oficial y programas culturales en los que la literatura y la música son los reyes, al igual que programas de servicio a la comunidad ofrecidos por instituciones del estado.

Hace poco escuché que un bárbaro había amenazado al director de la emisora con acudir a los oficios de no sé qué senador para acallarla. Aquellos que creemos que la libertad de opinión es uno de los dones más preciados de la humanidad, estamos listos a defenderla. Este tipo de amenazas es común en Colombia y ha contribuido a fortalecer el despotismo y la ausencia de una democracia pluralista y actuante-la palabra "participativa" pasó a no significar nada-.

En todos los rincones del planeta el derecho a expresar opiniones, a exigir transparencia en los actos de gobierno, a denunciar las exclusiones de todo tipo semejan a la hierba que crece a pesar de las adversidades. Recuerdo una imagen en la que se observaba una zona construida con edificios de hormigón. En el paisaje de cemento los árboles brillaban por su ausencia. Metida entre los intersticios de las paredes, pequeños brotes de hierba asomaban sin permiso.

Las emisoras comunitarias son la verdolaga que crece contra las adversidades.


domingo, 15 de enero de 2012



HITCH 22
Sucede muchas veces que en determinado momento las personas descubren capítulos inéditos de su historia personal y familiar, retazos de historias que completan el puzzle o que, por el contrario, desarman las piezas del modelo construido. Para Christopher Hitchens, el descubrimiento de su condición judía por línea materna significó una revelación tardía que lo
llevó a reconsiderar en perspectiva su vida. Yvonne, su madre, ocultó a lo largo de su vida el origen judío de sus hijos, pues soñaba con que los chicos accedieran a una educación de élite que les permitiera alcanzar un nivel de vida excelente en Inglaterra.


En el primer capítulo de HITCH 22, Hitchens nos narra la vida de Yvonne, su madre:"Mi padre era un hombre muy bueno,respetable, honrado, pero aburría,al igual que el resto de su vida."El único pecado imperdonable-solía decir mi madre-es ser aburrido.Ella quería la metrópoli,con cócteles, visitas al teatro, amigos elegantes y conversaciones ingeniosas, como los que había tenido en su jventud en el Liverpool de antes de la guerra,donde había vivido cerca de Penny Lane y había conocido brevemente a pwesonas como el vehemente gay Frank Hause...". Al final, ella deja a su esposo Eric Hitchens y va a vivir a Grecia con su amante, con quien decide suicidarse.

A partir de allí, y luego de hablar de su padre, se inicia un relato de los hechos que moldearon la historia de mediados del siglo XX hasta los comienzos del siglo XXI. Hitchens, el periodista y polemista implacable, fue testigo y actor de primera mano de acontecimientos que influyeron en su formación personal y que lo llevaron a ejercer una militancia beligerante como trotskista. Interesante conocer las razones que lo llevaron a apoyar y defender la invasión de Irak por parte de los Estados Unidos, al igual que esclarecedor su relato sobre su vida en los Estados Unidos, que en mi caso ratificó una idea personal, y es que la sociedad estadounidense posee una dinámica política y cultural diversa, rpoactiva y beligerante, en la que florecen toda clase de ideas

Conducido en presencia de Videla, justifiqué mi cortesía y formalidad diciéndome que no estaba allí para hacer comentarios sino para extraer hechos. Tengo una foto del encuentro que todavía me da ganas de vomitar: ahí está el asesino, el torturador y el que se enriqueció con las violaciones, para ilustrar algún seminario sobre la banalidad del mal. De aspecto enjuto y mediocre, con un bigote irregular, da la impresión de ser un cretino que imita a un cepillo de dientes. Agarro su mano de forma excesivamente untuosa y sonrío como si me sintiera encantado de conocerlo. Ansioso por borrar esa humillación, esperé mientras él seguía casi con pedantería el guion previsto, apartando las supuestas pero sin duda lamentables desmaterializaciones que, se decía, afectaban a sus compatriotas argentinos. Y después le pregunté por la señorita Grumberg. Contestó que si lo que yo le había dicho era cierto, debería recordar que" el terrorismo no es sólo matar con una bomba, sino activar ideas. Quizá por eso está detenida"
.

HITCH 22 es un libro que merece leerse por varias razones: La primera, la riqueza de la prosa de Hitchens: un manejo complejo de las oraciones, el rigor en la selección de los términos, la ironía como elemento contundente de sus argumentaciones. La segunda, una erudicción demoledora que permite argumentar con mucha fuerza sus razones; La tercera, el recorrido por diversidad de hechos de la vida política del primer mundo, sus vínculos y compromisos con causas de regiones pobres del tercer mundo.La cuarta, sus memorias nos ofrecen un fresco de la vida intelectual de Inglaterra y los Estados Unidos, con la complicidad de sus amigos, Martin Amis, Richard Dawkins, entre otros. Y La quinta:
"Jano es el nombre que dieron los romanos a la deidad tutelar que vigilaba las puertas y , por tanto, miraba hacia los dos lados. Las puertas de sus templos se mantenían abiertos en tiempos de guerra, el momento en que las ideas de la contradicción y el conflicto reinan con más naturalidad.Las guerras más intensas son las guerras civiles, de la misma forma que los conflictos más vívidos y desgarradores son internos, y lo que espero hacer a continuación es dar una idea de cómo es luchar en dos frentes al mismo tiempo, intentar mantener ideas opuestas viva en la misma mente, e incluso mostrar dos caras distintas al mismo tiempo".

Ateo confeso y militante, Hitchens reflexiona sobre la muerte- cuando escribe estas memorias un cáncer de laringe lo tiene al borde del fin- con la hermosa lucidez de saberse un ser temporal para quien el verdadero milagro es esta vida que nos ha tocado en suerte:

Es una tarea ímproba combatir a los absolutistas y a los relativistas al mismo tiempo: sostener que no existe una solución totalitaria e insistir al mismo tiempo en que , sí, los de nuestro lado también tenemos convicciones inalterables y estamos dipuestos a luchar por ellas. Tras varias lealtades pasadas, he llegado a creer que Karl Marx tenía toda la razón cuando recomendaba una duda y autocrítica continuas. Pertenecer a la tendencia o facción escéptica no es, en absoluto, una opción blanda. La defensa de la ciencia y la razón es el gran imperativo de nuestro tiempo...Ser no creyente, no solo significa poseer una "mente abierta". Es, más bien, una admisión decisiva de incertidumbre, que está dialécticamente conectada con el repudio del principio totalitario, en la mente y en la política.

lunes, 9 de enero de 2012



PITALITO

MELODRAMAS Y CELULARES

Sentados en un bus de Coomotor, nos aprestamos con Alejandra a viajar desde Neiva al sur del departamento del Huila. Hace calor y a medida que el bus avanza, el paisaje nos seduce con la variedad de verdes y la abundancia de quebradas y ríos, en el que sobresale el río Magdalena. En las sillas de al lado, se han acomodado una mujer y dos niñas de rasgos aindiados. En la parte trasera viaja una mujer joven con una niña de entre nueve y 10 años, aproximadamente. En las sillas de adelante se ubican algunos campesinos y unos cuantos turistas. En Garzón se sube una joven negra, vestida con bluyín ombliguero y una blusa corta. El viaje transcurre de manera tranquila, las personas conversan, algunas duermen, otros disfrutan en silencio el paisaje.

Al pasar Garzón, el bus se detiene ante una fila larga de vehículos. Lo de siempre: un derrumbe. Se inicia entonces ese fragmento de tiempo denominado "la espera", que transcurre entre el afán, el tedio, el desespero. Miro a mi vecina de al lado: de una canasta saca un fiambre, lo abre y come, primero ella, le da un bocado a la menor, vuelve a comer ella, a darle un bocado a la menor y la niña mayor espera. En la cuarta ronda le da por fin un bocado a la chica mayor. No entiendo la razón de su comportamiento.

La vecina de la silla de atrás saca su celular y llama: le cuenta a alguien sobre el derrumbe, está preocupada porque debe llegar al trabajo en Pitalito, le habla de la niña, le dice que tiene deseos de verlo, que no se vaya todavía. Cuelga. algunas personas bajan del bus y van a averiguar lo que ha pasado.Afuera, vendedores de agua, gaseosa, refrescos, achiras.

De nuevo mi vecina. Llama otra vez al personaje. Le pide que la espere, que quiere verlo.Y le pasa al teléfono a la niña. -Háblele a su papá- le ordena. La niña no habla nada. Le quita el teléfono:-ahora le dio por ser muda-dice la mujer. Y le pide de nuevo que la espere.Yo bajo del bus y curioseo la causa del trancón: una loma que se ha venido sin permiso. Una máquina y obreros trabajan despejando la carretera. -Vamos a dar paso-dice un policía. Todo el mundo corre a los vehículos y henos ahí de nuevo rumbo a Pitalito.

´La vecina le dice a la niña: -El es su papá y yo tengo derecho a llamarlo y a contarle sobre usted-.Vuelve a marcar. Esta vez le habla de la niña y le dice que él debe querer a la pequeña, preocuparse por ella. Y le pide...El bus sube una cuesta pequeña por lo que no alcanzo a oír bien. Aguzo el oído y escucho una solicitud fervorosa:- yo quiero volver a vivir con usted-. Silencio. Al fin la mujer exclama: -¿La tiene embarazada? y yo que pensé que íbamos a vivir juntos otra vez. Ahora sí me la puso verraca-. Una pausa. La mujer le dice al hombre que tiene que responder por la niña, que ella desea verlo como un papá juicioso. Y cuelga. No vuelve a marcar. Ni a hablar con su niña.

Luego de ocho horas, llegamos a Pitalito. Espero en mi asiento. Lamujer y su niña descienden del bus. Ahi va una historia sin fin, como todas las historias que ocurren sin pausa y que gracias al celular se convierten en radionovelas obligatorias que todos escuchamos con fruición.