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lunes, 28 de mayo de 2012









UN CORONEL VIGENTE

¿Tiene sentido aferrarse a glorias pasadas, a valores que hoy son apenas el eco vago de algo que ya no es? Para el Coronel de la obra de García Márquez,  la dignidad es un asunto de honor y a pesar de que los ideales por los que se ha luchado han sido traicionados, para él constituyen lo verdaderamente significativo del ser humano. Han transcurrido 19 años desde cuando el estado le asignó una pensión, y a lo largo de ese tiempo ha acudido sin falta al muelle a esperar una carta que le confirme que por fin puede disfrutar de la recompensa por haber servido a su país.


La relectura de la obra significó para mí adentrame de nuevo en la geografía de una región  calurosa, llena de sopor, en la que el ritmo de la vida discurre lento y la tragedia de un hombre adquiere visos de tragedia tropical. El drama del Coronel es la consecuencia de acontecimientos magnos-la guerra civil- convertidos en tragedia individual y reducidos a la espera de una carta que nunca ha de llegar.


El coronel parece un fantasma que divaga por lugares conocidos en busca de recompensa. Su cuerpo recoge la cosecha triste del invierno, octubre pavoroso que agita las dolencias y las enfermedades cíclicas. Su mujer lo acompaña en el tramo final de este recorrido por cartogafías de ignominia y burla.La derrota tiene sabor a pérdida y cada paso implica el reconocimiento de que la lucha no ha tenido sentido, aunque muchas personas ven en el coronel la  continuación de la misma.


El ritmo lento, el ambiente agobiante del trópico son el marco que da el tono al relato. Vida de provincia en la que el alcalde ejerce el mando con mano férrea y don Sabas, antiguo compañero de lucha del coronel ha firmado un "pacto" con sus enemigos, lo que le permite enriquecerse sin medida. Un grupo de ciudadanos lee documentos clandestinos y espera que enero sea el mes en el que el gallo del coronel gane la riña y se convierta en símbolo de esperanza de los derrotados.


Han transcurrido  51 años  desde la publicación de la novela. El coronel trasciende la figura esquemática del guerrero latinoamericano. La real dimensión del personaje y de la historia nos revelan la tragedia humana, la búsqueda de la justicia, el amor que se esconde en los sopores de la tarde, la búsqueda de sentido que habita en cada ser humano.

Hay en El Coronel una radiografía completa de lo que significa perder. Ahí encuentro una dimensión universal que va más allá de los estereotipos del militar latinoamericano. Las dolencias del cuerpo son la manifestación visible de un dolor más profundo: la derrota, la traición, la deslealtad. Aun así, la figura del coronel aparece luminosa en la dignidad que no se arrodilla ante el fracaso.

El coronel habla poco, musita a ratos, espera con paciencia la carta, soporta los desplantes de don Sabas, es inmune a la entrega. Y carga con el dolor de la pérdida de Agustín, su hijo. Su mujer es el principio de realidad que no alcanza a horadar la confianza y la paciencia de quien es cómplice de un grupo de conspiradores cuya máxima aspiración es ver triunfar un gallo que representa a los derrotado


El gallo, que es cuidado por el coronel, es el símbolo de la rebeldía de un sector de la población que espera una revancha en la gallera donde Agustín, su  hijo, fue asesinado por distribuir propaganda subversiva. La esperanza, al fin y al cabo, que no nos abandona.


Vale la pena leer el Coronel no tiene quien le escriba.
 La segunda foto corresponde al montaje del teatro LA MAMA , Homenaje a García Màrquez.













miércoles, 23 de mayo de 2012






PECADOS Y MILAGROS

No hay en la cultura latinoamericana figura más entrañable que la de la Virgen, con toda la diversidad de nombres y rostros que la arraigan a cada lugar. Manto protector, caricia de madre, aliento duradero que hace más llevadera la vida de muchos que sufren en este valle de lágrimas. 

Cuando las penas invaden el corazón de alguien, siempre hay un consuelo en la Virgen. Ella llena los vacíos que causa la lucha cotidiana, ella es el remanso que permite aliviar las penas. A pesar de mi distancia con las religiones, guardo un amor entrañable por la Virgen, pues su imagen ocupa el ámbito de la esperanza y el amor. Recuerdo a Celedonia y a Ana Rosa con sus escapularios de la Virgen del Carmen y la devoción tan especial por ella. Tal vez por haber vivido entre mujeres, aprendí temprano que existe un nexo profundo entre el sacrificio cotidiano de tantas personas  que hacen milagros  cada día para conseguir el pan y la imagen de la Virgen que teje la esperanza y brinda la fortaleza para superar los inconvenientes inevitables.


Esas mujeres que conocí y amé estaban ligadas a una situación triste: le hegemonía masculina, la que les negaba derechos básicos. En ese contexto, eran ellas capaces de crear y mantener un mundo pleno, en el que la vida brotaba con intensidad y los procesos de formación de los niños eran dirigidos con la ternura y la sabiduría de seres a los que se consideraba inferiores. De allí mi respeto por ellas, de ahí mi admiración por la Virgen, cómplice y apoyo de mujeres para quienes el sufrimiento era un asunto real al cual no había que prestarle mucha atención.

Leo en el periódico que LILA DOWNS  ha lanzado un nuevo disco y me apresuro a comprarlo. Lleva el nombre de PECADOS Y MILAGROS.Curioseo el folleto que acompaña el disco y descubro que está lleno de testimonios de seres populares que manifiestan su agradecimiento a la Virgen por haber recibido un favor de ella:

Virgen de los Remedios, Santa Patrona de Matatlán. Por medio de este retablo doy gracias a la santísima virgen de los Remedios porque intercedió en un momento más oscuro de mi soledad.

Doy gracias porque al verme en un estado alcoholizado me caí y me pegué en la cabeza y al volver en sí, me econtré con la imagen de la Virgen de los Remedios que me animó diciendo levántate y pon tu cabeza en alto porque eres un zapoteco que debe compartir su poesía y con humildes lágrimas volví a mi trapiche al Dobijí, para producir el mezcal que es sagrado de mi pueblo, ;Atatlán, Oaxaca, año de 1981.

El folleto exhibe retablos con imágenes llenas de simbologías híbridas en las que la cultura popular florece en todo su esplendor. En "Zapata se queda", aparecen allí las  figuras legendarias de Emiliano Zapata y Pancho Villa, al lado de figuras de Buda, la muerte, una madra indígena y objetos de la culinaria mexicana:

Señor del rayo tú que puedes contra todo grandísimo excelso señor, te pido porque nos devuelvas nuestra dignidad y cubras con tu grandeza la falta tan grnade de los poderosos hacia nosostros los que sencillamente vivimos día a día haciendo nuestra luchita pa' salir adlenate. Te lo agradecemos con este pequeño retablo, ya que mostramos el trstimonio de nuestra fe, en este pueblo de Morelos, Temastián, Jalisco, marzo de 2011.

Miro el rostro de cobre de la Downs, su vestido bellamente decorado, la guirnalda de flores que adorna su cabeza y digo, gracias, Lila, por permitirme amar estas expresiones populares tan complejas y vitales, tan cargadas de mensajes y  esperanza. 



Vale la pena disfrutar este disco, qué tal un regalito en el día del padre, caería muy bien pues los temas están ¡requetebuenos, carajo!








domingo, 20 de mayo de 2012





DE PLANTAS Y OTRAS HIERBAS

Nos cuenta Michael Murder que a partir del 1 de enero de 2012, "el Código Internacional deNomenclatura Botánica abandona el requisito de describir en latín las especies recién nombradas y lo reemplaza por afirmaciones descriptivas en inglés"(El malpensante 129,abril de 2012). Significa lo anterior que una tradición centenaria desaparece y se impone una nueva, la de la lengua imperial dominante. 

Lejanos están los días cuando los estudiantes de Colombia memorizaban los nombres en latín de plantas tropicales, envueltos en el  halo misterioso que les otorgaba la lengua de la Roma imperial. Ya no se usa elaborar herbarios vehementes y la botánica ha sido reemplazada por la biología en los pénsumes escolares. Pareciera que el afán de armar muestras de plantas y flores correspondió a una época en la que el mundo era por siempre y la obligación de los seres humanos consistía en repetir aquello que ya había sido establecido de manera definitiva. 

Para Marder, "Aparte de unos pocos entusiastas, el público sigue siendo bastante indiferente frente a las plantas, que si bien estimulan la imaginación poética y artística, no estimulan nuestro intelecto, y mucho menos producen respuestas morales  como la indignación que suscita el sufrimiento animal". Todavía está fresco en la memoria el paseo anual que se realizaba por navidad a los alrededores de Cucharal y San Joaquín en Guaduas para talar los arbustos y arrancar el musgo y los quiches  que servirían de adorno al pesebre.




Por estos días se ha agitado un debate sobre si el mundo contemporáneo ofrece más y mejores oportunidades de vida y si  la violencia, comparada con otras épocas, ha disminuido de manera significativa.Publicaciones de sicólogos, genetistas, historiadores revisan las estadísticas y argumentan que la humanidad ha alcanzado niveles de convivencia nunca antes vistos. Desde mi óptica, no hay duda de que se ha avanzado a pasos gigantescos en el control y prevención de las enfermedades, las condiciones sanitarias son inmensamente mejores, las oportunidades de disfrutar de la cultura y la educación han aumentado en el globo y los hábitos alimenticios han contribuido a prolongar las expectativas de vida de la humanidad. 

De igual manera, una conciencia planetaria revisa prácticas consideradas normales en la sociedad: las corridas de toros, las riñas de gallos y de perros son cuestionadas y muchas legislaciones las  prohiben o limitan. Para Marder, "...el repensar la relación con las plantas no sólo es un asunto ético sino de supervivencia de todas las especies y todos los reinos del planeta como un todo".

La voracidad de las multinacionales para explotar los recursos naturales constituye la amenaza más grande a la existencia de la humanidad. Son incontables las regiones donde se han extinguido especies animales y vegetales, se han agotado las fuentes de agua y ha surgido un paisaje desértico.Por tal razón, muchas comunidades rechazan la explotación desaforada de sus recursos y plantean formas diferentes de entender nuestra relación con la naturaleza.

No está lejano el día en que nuestra sensibilidad considerará sin ambages a la naturaleza como nuestra amiga mas entrañable, aquella sin la cual no podemos vivir:

A la sombra de los cerezos en flor
personas del todo extrañas 
no hay ya.

 ISSA



 


miércoles, 16 de mayo de 2012


LA RESERVA DE GRANADA

Al fin nos pusimos de acuerdo. Al fin decidimos organizarnos para realizar una caminata por la reserva de la vereda Granada. Y un día festivo arrancamos en buseta hasta un poco más allá de  la venta de leche de cabra. Luego, iniciamos una caminata por parajes de una belleza  inigualable.

El recorrido por caminos que ascienden a lo más empinado de la montaña produce sensaciones en las que se mezcla el olor del monte, la brisa delgada que golpea el rostro, y un estado de bienestar que se apodera del cuerpo.





Cerca de la carretera principal emerge una mansión en ruinas. Siempre que sucede esto, recuerdo una película dirigida por Orson Wells, "Los magníficos Amberson", que narra el esplendor y la decadencia de una familia poderosa en Indianápolis. Las ruinas contienen en pedazos el esplendor de tiempos idos, el brochazo de opulencia oculta por la maleza.

A medida que el camino pierde su apariencia educada, emergen árboles y plantas que se atraviesan sin permiso y nos obstaculizan el paso. Patinamos, rodamos, hacemos lo mejor para no caer loma abajo. Al fondo, la visión seductora de veredas atravesadas por la carretera nacional.



¿Qué paisajes veían aquellos aventureros que Abandonaron España a finales del siglo XV en busca de mejores vientos? Por momentos me parece que estos parajes agrestes guardan una pizca de la abundancia y la exuberancia de los  paisajes  que deslumbraron a los conquistadores.El cansancio no nos permite hablar y sólo queda recordar a Neruda:

 Antes de la peluca y la casaca
fueron los ríos, ríos arteriales:
:fueron las cordilleras, en cuya onda raída
el cóndor o la nieve parecían inmóviles:
fue la humedad y fue la espesura, el trueno
sin nombre todavía, las pampas plantarias.


LLueve. La neblina nos cubre y el monte adquiere visos opacos. La naturaleza invita a meditar. Miramos con respeto la vegetación que se tiñe de blanco.


A lo largo del recorrido hemos encontrado cercas, madera cortada. La presencia humana deja cicatrices irreparables. Ese bosque primitivo está amenazado por la codicia insaciable de los moradores de la vereda, que corren cercas, tapan los caminos y tumban árboles sin clemencia.

Al fin llegamos a la cima. Luego, recorremos parajes que atraviesan la reserva hasta llevarnos de nuevo al sitio donde iniciamos el recorrido de a pie. 


De regreso, la cabeza se llena de las imágenes imperecederas de una reserva que nutre de agua a Guaduas y que mantiene en pie un bosque lleno de secretos milenarios. Maestro Basho, por favor, complete el relato:

A una amapola
deja sus alas una mariposa
como recuerdo









domingo, 13 de mayo de 2012



LA CASA DE LA POLA

Hay lugares y objetos que poseen propiedades especiales, las que la memoria histórica les atribuye  y que por tal razón se convierten en símbolos de cohesión social y cultural. En Guaduas, la Casa de la Pola ha sido objeto de interés de muchos colombianos que encuentran en la pequeña vivienda un tesoro invaluable en el que se refleja la consolidación de un proceso histórico que culminó con la expulsión de los españoles  y permitió la formación de una nueva sociedad. Emerge limpia la figura de una joven que fue capaz de arriegar su vida para ser el punto de contacto de las fuerzas rebeldes del llano y los agitadores santafereños. De ella guardamos el recuerdo tangible de la casa que la vio nacer, pequeño refugio que emerge alegre como un sol en la calle que lleva su nombre. 

Anoche (Miércoles 9 de mayo), a las 12:30 pm, ignoro la causa, se produjo un incendio que afectó  la sencilla estructura de la casa. Los vecinos acudieron presurosos a apagar el fuego, pero el daño fue grande y afectó buena parte de su techo y paredes, además de los daños ocasionados a los objetos que allí reposaban. 

En horas de la mañana, cientos de personas acudieron  a observar  la casa.Un monumento nacional, objeto de admiración y amor por los colombianos,  había sido destruido en pocas horas. A la rabia se le suma el dolor y la indignación, pues se presume que hay personas  responsables de este repudiable hecho.
Cada vez que tengo la oportunidad de visitar alguna población, acudo en primer lugar a su plaza o parque, pues son estos los espacios de encuentro social, núcleo integrador y vitrina orgullosa que ofrece sus encantos a los visitantes. En Guaduas contamos con una Plaza que por su hermosura invita a apreciarla y disfrutarla en toda su extensión. Las casas que sirven de marco a la plaza poseen el encanto de las construcciones de tipo colonial, con sus balcones en madera, sus techos coronados de tejas de barro, sus paredes de bahareque-algunas-. Y en el centro, la estatua de la heroína nacional.
La casita de la Pola, cerca de la plaza, es una construcción de bahareque y techo de paja, que se distingue por su sencillez y belleza al lado de moles de edificios sin ninguna gracia. Cada vez que un turista arrima por estos lares, tiene como primer objetivo visitarla. Al verla hoy semidestruida, nace el deseo de luchar para reconstruirla y hacerla más hermosa.
Las comunidades son como ceibas centenarias que lanzan sus ramas al cielo al tiempo que hunden sus raíces en el suelo. Nuestras raíces son el legado histórico que conforma una comunidad particular, amante de su pasado y respetuosa de tradiciones culturales. Las ramas, el anhelo de integrar la tradición y el presente.
Imagino la nueva Casa de la Pola, sonriente, ofreciendo al turista su imagen fresca y" llena de murmullos de músicas de alas ".






miércoles, 9 de mayo de 2012



DE PASEO POR EL CENTRO DE BOGOTÁ
Para quienes nos educamos en los años 70 en Bogotá, el Centro fue siempre un lugar preferido a la hora de rumbear y disfrutar de las ofertas culturales de la ciudad. La cinemateca Distrital, el MAM y su sala de cine, el Teatro Jorge eliécer Gaitán, Quiebracanto, el goce pagano, El Automático, los metederos de la Candelaria, donde se disfrutaba de tangos-donde Marielita-, en fin, tantos lugares que a veces patina la memoria.

El domingo pasado leí en El Espectador que el Museo Nacional ha montado una exposición con la obra de la pintora antioqueña Débora Arango.Así que el lunes nos alistamos con Alejandra para asistir y gozar de la obra de una mujer irreverente y talentosa.  Como hacía un buen rato no había ido al centro, tenía expectativas por el reencuentro con un lugar tan cercano a mis afectos. 

Hace poco escribió Héctor Abad sobre las relecturas. Señala el escritor paisa que mejor guardar el recuerdo de la primera lectura, mantener en la memoria la emoción que nos produjo la lectura febril de un texto, el que  nos aportó no solo la intensidad y la pasión del momento, sino que nos educó para la vida, y no sufrir la decepción de una historia que hoy no nos seduce. Algo de esto experimenté cuando me emboqué en la zona aledaña al Museo Nacional. ¡Los puentes de la 26 han sido demolidos, las calles por las que tantas veces anduvimos con el fervor de quienes creíamos que era posible una revolución se han convertido en escombros!

Recordé entonces lo que cuenta José Luis Jimenez-Frontín en el prólogo a una versión abreviada de EL RAMAYANA:

...En líneas generales, el hinduismo entiende que el universo está sometido a un proceso constante de creación y de  destrucción. Los dioses son innumerables, pero tres de ellos ocupan un lugar preeminente:Brahma, que es el creador del universo, Visnú, que protege y conserva el universo creado por Brahma, y Siva, que destruye lo que ha sido creado por Brahma y protegido por Visnú.

Ese amado centro, hoy en cuidados intensivos, me regaló momentos placenteros, me permitió acercarme al cine y el arte de regiones y autores del mundo, fue el espacio de mis primeros escarceos amorosos-ah, el Parque de la Independencia, el Parque Nacional-. Miro a mi alrededor. Llueve.Cientos de personas pasan presurosas por las calles en construcción. En algunos años, otros seres-distintos, parecidos- echarán a volar sus sueños en el espacio agitado de una zona de Bogotá que ha visto el devenir  de hechos y acontecimientos íntimos y públicos.

Vuelve a llover. Nos protegemos bajo el alero de un edificio. Corre a torrentes el agua. Caen las gotas y nos mojan. Una sensación de abandono me invade. Miro hacia los cerros. La neblina cubre de seda la ciudad. Respiro profundo y celebro este momento. Mañana será otro día.


domingo, 6 de mayo de 2012


Leo en Historia social del Teatro, de M.Berthold lo siguiente:
Bajo el cielo inverosimilmente claro, de color azul violeta de Grecia, al pie de la Acrópolis de Atenas, comienza la historia del teatro europeo. Aquí, sobre el suelo ático,creció una forma  artística dramática cuyos valores estéticos y creadores no han perdido un ápice de su valor en más de dos mil quinientos años.
Y fue Grecia también la cuna de la filosofía, las ciencias naturales, las matemáticas, la física,la historia,  surgió en su suelo la idea de democracia y su mitología ha soportado sin despeinarse el paso del tiempo. Recuerdo de mis lecturas con estudiantes del Samper las horas gozosas empleadas en la lectura y los comentarios de Edipo Rey y Antígona, la fascinación que produce la inmersión en el océano de relatos  de la Odisea y la Iliada. Creo que todos aquellos que amamos el conocimiento tenemos una deuda invaluable con la patria de Homero.
Pasa el tiempo  y el legado de  Grecia sigue vigente en lahistoria  de la humanidad. Platón,  Sócrates, Aristóteles, Aristófanes, Safo nos siguen inquietando con sus ideas, con las tragedias y poemas que desnudan el alma humana.
Leo el Atlantic Monthly y me encuentro con la foto que aparece arriba. Una mujer de Atenas, la actual, tiende la ropa en la terraza de su casa. El pie de foto nos cuenta que esta mujer lucha con denuedo para sobrevivir a la crisis que afecta a Grecia. Paradoja mayor que me hizo ver mi amigo Alvaro Romero: Al fondo, la Acrópolis- lo que queda de ella-. 


Pasa el tiempo, nuevas maneras de interpretar y de componer el  mundo pretenden echar al traste las conquistas que surgieron en la tierra de Ulises y de Aquiles. Seducidos por el canto de sirena de las burbujas inmobiliarias y financieras, las personas viven un periodo de esplendor y comfort que esperan exista por siempre. Viene entonces la caída, se arruinan las clases medias, aumentan los pobres y las marchas y protestas encienden las barricadas.


Creo que hay una paradoja en el hecho de asumir la protesta en contra de un modelo de desarrollo económico que antes de la crisis nos parecía el mejor. Entrar con pie derecho al primer mundo, sentirse parte del grupo exclusivo de naciones privilegiadas que miran con desdén al resto de naciones es parte del ritual con el que se asume el nuevo destino. Hasta que empieza la crisis. La soberbia de los españoles, la pedantería de los irlandeses  es reemplazada por el grito lastimero de hordas que se sienten engañadas y que ven aterrorizadas el avance de un monstruo de mil cabezas que amenaza con devorarlo  todo.

Nos reímos de las personas ingenuas que apuestan a las pirámides y se nos olvida que de manera cíclica el capitalismo genera burbujas en las que corre abundante el vino hasta que un día se desploma el andamiaje.

Un movimiento telúrico agita los cimientos de la  civilización. Nuevas maneras de plantear el desarrollo social, crisis del estado de bienestar,  levedad  en los estilos de vida, dinámicas a ritmos trepidantes que hacen añorar soluciones salvadoras como en el poema de Cavafy:

¿Qué estamos esperando, reunidos en el foro?

Es que los bárbaros llegan hoy.

¿Por qué tanta inacción en el senado?
¿Por qué los senadores no legislan?

Porque los bárbaros llegan hoy.
¿Qué leyes van a dictar los senadores?
Los bárbaros, cuando lleguen, harán las leyes.
...
¿Por qué ha comenzado esa inquietud
y esa confusión?(¡Qué serias se han vuelto las caras!)
¿Por qué se están vaciando las calles y las plazas tan rápidamente
y todos regresan a sus casas tan desanimados?

Porque ya es de noche y los bárbaros no han llegado.
Y algunos recién venidos de la frontera
dicen que ya no existen los bárbaros.

¿Y qué vamos  a hacer sin los bárbaros?
Esa gente era una especie de solución.






miércoles, 2 de mayo de 2012





UN GLOBO DE SABORES

Sucede que leemos un libro y alguna parte de él permanece en la memoria y no desaparece, nos habita y a ratos se hace notorio. Hace muchos años leí en  un texto de Pablo Neruda-¿Confieso que he vivido?-  el  relato  su experiencia en el restaurante más exclusivo del mundo: un solo comensal, una comida llena de platos surreales en Beijing,que para un joven de familia pobre parecía una historia sacada de Las Mil y una noches.Del apetito y la buena mesa nos dio Neruda lecciones inolvidables, al punto de lograr que sus enemigos lo tildaran de falso comunista, de bon vivant y burgués inveterado. 

En cuestiones de cocina, el globo terráqueo alberga la más increíble variedad de olores, sabores,ingredientes, estilos y colores. Y la división clasista de ricos y pobres no implica una división tajante en la calidad de los platos. Por allá por los años sesenta, en las casas más humildes se asaba el plátano verde, al cual se le añadían migas de chicharrón, lo que en mi opinión consituye un manjar especial, mejor que cualquier sánduche. Y ni hablar de las sopas, en las que las mezclas de productos permiten crear manjares especiales como la sopa de colí-tan despreciado por ser de origen popular-, la sopa de arroz, la de arracacha, el viudo de pescado.

Por supuesto, no todo son  delicias del paladar. Ua sopa que  me causó reprimendas, malestares y hasta huídas de la mesa es la sopa de claros, hecha de sangre de res. Y no he podido con el caldo de ministro, la pelanga y el caldo de palomo.¡Qué le vamos a hacer!

Una transformación cultural importante en los hábitos alimenticios de los colombianos arranca-creo- a partir de los años 80, debido a la globalización cultural y económica que acercó las cocinas de lugares recónditos a las mesas criollas. Con un componente especial: la ampliación  del número de consumidores y la proliferación de propuestas que  han convertido el acto de comer en un encuentro de culturas:comida mexicana, japonesa, peruana, brasilera,thai,italiana, nórdica, española,árabe a precios al alcance de las clases medias.  

En Colombia, algunos platos han dejado de ser regionales y han alcanzado el rango de nacionales:la bandeja paisa, el ajiaco,la mamona, , el ceviche, para mencionar solo algunos. Y la cocina como industria ha posibilitado la experimentación de propuestas novedosas, que incluyen elementos exquisitos y tradicionales como el coco, el chontaduro o cachipay, el cilantro, el pimentón que sirven de  condimentos y cremas en platos  de nombres que  no  suenan extraños:empanadas de piangua, el ceviche de camarón o de concha, la picada marinera, el filete marinero de corvina con salsa de mariscos. 

Después de este recorrido gastronómico solo me queda contarles lo que me decía Delfín Vásquez: EL BOCADO MÁS EXQUISITO DEL MUNDO ES UN PLATO DE ARROZ CON DOS HUEVOS FRITOS Y TAJADAS FRITAS DE PLÁTANO.¡PARA QUÉ MÁS?