ESCUELAS BAJO FUEGO: LA INFANCIA COMO TERRITORIO DE GUERRA
6.30 a.m. Niñas y niños yendo a sus escuelas y colegios, temprano en la mañana, con su morral de ilusiones, la brisa tempranera y el sol que celebra el nuevo día. Una nube gris se cierne sobre el firmamento: la guerra, sin importar el motivo, despoja a las comunidades de su alegría. Hombres armados, desprovistos de compasión, disparan sus armas. Los asesinos alardean de su eficacia. Los políticos disculpan el hecho. Los medios justifican la matanza.
Cuenta Juan Carlos Bayona:
El sábado es el primer día de la semana laboral y escolar para el islam y el viernes, que es el día santo, el último. El pasado sábado 28 de febrero, los Estados Unidos e Israel bombardearon la escuela primaria femenina Shajare Tayyebeh, en Minab, en el sur de Irán, una ciudad cerca del estrecho de Ormuz. Era el primer día de la guerra (Escuela, Juan Carlos Bayona, El Espectador).
¿De verdad valoramos a los niños? Sí, en el papel, No, en la realidad. Esos locos bajitos representan los momentos esplendorosos de una comunidad, pues son los niños los poetas que tiñen de color los días y con sus juegos y risas otorgan aliento y fortaleza a las familias.
Diría que el mejor termómetro para medir la riqueza de un país consiste en observar la manera como se cuida a los niños. Las sonrisas infantiles alumbran la existencia de las comunidades y garantizan un ambiente de justicia social.
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