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sábado, 21 de febrero de 2026




LA SEDUCCIÓN

Cambian las costumbres: la seducción formaba parte de las estrategias de conquista amorosa y era paso obligado para el éxito amoroso. Con la irrupción del movimiento Me too, seducir se convierte en una expresión del poder hegemónico del macho, elemento central del catálogo patriarcal. Una actriz francesa muy famosa reivindicó la seducción como el juego necesario para lograr la conquista. Quién dijo miedo. Rayos y centellas le llovieron.

Cada acto o movimiento de protesta posee el rasgo de lo extremo. La conquista amorosa se convierte en un acuerdo en el que se establecen las reglas y se delimita lo posible. Antes que miradas cargadas de deseo, un memorando con lo que se puede o no hacer en el encuentro. Menos gestos y actitudes libidinosas y mas precisión sobre los límites y las barreras.


Adiós cine francés, adiós literatura erótica, adiós arte de la conquista. Expresar el deseo, desplegar los artilugios de la conquista son causales de un proceso penal. Por supuesto, no excuso la intrusión agresiva y violenta que confunde el deseo con el acoso. Reclamo, por el contrario, el derecho a explayar todas las tácticas que avivan el eros. Los ojos, las sonrisas, la ropa, las poses son parte del ritual que nos convierte en homos eroticus. Un instante en el que las emociones alcanzan el máximo punto de ebullición y los cuerpos se metamorfosean en órganos candentes. Escribió Byung - Chul Hang:

Si pienso filosóficamente sobre el beso, eso no fue un beso, porque él la besó y ella no, eso es violencia. Pero el problema es que todo este movimiento Me Too era bueno. Ir contra la violencia sexual es bueno. Pero ahora este movimiento contra la violencia sexual se ha convertido en violencia.  Ha destruido el eros, ha destruido la seducción. Conozco a muchas actrices, muy independientes, y a muchas feministas que rechazan este Me Too porque destruye la seducción”(Entrevista de Josefa Elola a Byung Chul Hang, El País).


Válida es la lucha contra el patriarcalismo, el acoso, la violencia en contra de la mujer. Deplorable convertir el juego erótico en delito. La seducción, el coqueto, la conquista son expresiones ligadas al instinto, al deseo animal de aparearse. Potenciadas por la cultura, estas tácticas convierten la seducción en arte amoroso.

Listo estoy para ser juzgado por leyes tan taxativas y rigurosas. Prefiero el cepo a perder el encanto de una mirada, de una sonrisa seductora, de un gesto, de un contoneo  que invita a perderse por los pasadizos que conducen al placer. ¿Habrá acto mas libre y grato?

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