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sábado, 10 de septiembre de 2022

 


LO QUE DICE UNA FOTO

¿Es acoso sexual? ¿ Una horda de machos rugiendo ante el paso de una presa? ¿Es provocación? 

Uno, entre quince, piropea, el de la moto la mira complacido, todas las miradas expresan admiración, deseo, superioridad. La escena ocurre en una calle de Florencia, Italia, en 1951. Una escena común hasta hace poco tiempo.



La verdad, es una foto buscada, se llama "An American girl in Italy" y la fotógrafa, Ruth Orkin, es amiga de la chica, Ninanee Craig, que pasa entre la jauría de hombres." Me veía a mí misma como la Beatriz de Dante en la Divina Comedia. Entonces había que andar con plena seguridad y mantener la dignidad siempre. Nunca se me hubiese ocurrido mirarlos a los ojos y sonreír. No quería incitarlos. La imagen ha sido interpretada como algo siniestro, pero fue lo contrario. Ellos se divertían y yo también"(Ruth Orkin y el arte del tiempo, Gloria Crespo, Babelia).

Ruth Orkin
La foto está muy bien lograda, y es un ejemplo magnífico de lo que se denomina una fotonovela, señala Crespo.
La fotografía formó parte de un reportaje de la revista Cosmopolitan, "Don´t be afraid to travel alone (No temas viajar sola)". "Las fotografías servirían para ilustrar un texto que animaba a las mujeres a viajar sin sus familias, o más bien sin un hombre; lejos de ser un problema, resultaría una experiencia recomendable".

Intencional o espontánea, la foto captura un escenario cada vez menos posible: los machos alfa excitados ante el paso de la presa.

sábado, 27 de agosto de 2022

 



NO PIERDAS EL ASOMBRO

Estaban los chicos duros, que imponían su ley; estaba uno que era el del billete, siempre rodeado de amigos; había otros  a quienes siempre nos  la montaban, "torombolo " para acá, "torombolo" para allá; y estaba uno, inclasificable, el único que entraba a la biblioteca del colegio y que a mí me llamaba la atención. En un recreo me le acerqué y le pregunté: "¿Qué lees?". Me miró, se sonrió y me mostró la portada de un libro enorme: "Ben Hur". Así me enteré, por su testimonio, de la vida  de Judá Ben-Hur. Poco a poco fuimos ampliando nuestra amistad y un día lo acompañé a la biblioteca. Ese día, por  sugerencia suya, llevé mi primer libro a la casa. Así que ahora éramos dos los que íbamos a la biblioteca.


Existen maneras diversas de relacionarse con el mundo, de descubrir las sutilizas de la existencia y una que valoro es la del conocimiento que nos brindan los libros. No es la mejor; tampoco, la peor. Es una. Su riqueza radica en la oferta inagotable de historias, de mundos posibles que nos permiten observar los hechos, las circunstancias de la vida y nos desvelan los misterios que subyacen en nuestro interior. 

Cuenta Irene Vallejo en el País que "en los veranos de infancia y sed, tu madre repetía: no dejes de asombrarte cada vez que abras el grifo. Y cuando girabas la manija, te parecía que el chorro brotaba como riéndose y silbando, sorpresa, sorpresa. Ella intentaba que retuvieras ese instante de fascinación, que conservaras siempre viva la admiración por esos avances, ya rutinarios".

Sea por medio de las páginas de un libro, de una pantalla digital, de la observación atenta de las cosas que pasan a nuestro alrededor, lo único valioso consiste en mantener la curiosidad, el asombro, para que los días se vayan tejiendo como alfombras de pétalos y el cielo siempre brille con luz nueva.


sábado, 20 de agosto de 2022


La escuela de Atenas, Rafael Sanzio

¡LA FILOSOFÍA ESTÁ VIVA!

Siempre, y sin que lo esperes, la vida te da gratas sorpresas. Sentado en un restaurante con amigos departo y miro por la ventana del local. Me encuentro con un rostro que me mira. Parpadeo y enfoco mejor: ¡Claro, mi alumna de bachillerato de hace algunos años!!! Fue en el Liceo pedagógico Jean Piaget donde compartimos un tiempo las clases de inglés. Salgo y nos saludamos efusivamente. La recuerdo siempre tan creativa, tan buena lectora, "rebelde", decían los profes. Me cuenta que estudia filosofía en la Javeriana, que esta a punto de terminar su carrera y planea salir un tiempo al extranjero a continuar sus estudios.

Cada vez que sucede esto experimento una alegría infinita, ver a chicas y chicos tan autónomos, metidos en diversidad de asuntos, en busca de aprendizajes para la vida, con actitudes muy actuales, con temores inevitables y dispuestos a jugarse el todo por el todo para vivir en armonía con el universo. No son tiempos fáciles. Muchos jóvenes luchan para conseguir un empleo, lograr llevar adelante un emprendimiento. A mí me alegra saber que mi alumna del Piaget haya escogido filosofía, y estoy seguro de que, dadas sus capacidades, brillará con luz propia en nuestro país.


Como todo está conectado y la serendipia funciona como un relojito, me encontré con un artículo en El País sobre la carrera de filosofía en España, que me cayó como anillo al dedo: "El boom de vocaciones en la carrera de filosofía: suben un 33 % en cinco años", por Elisia Siló. Han sido las carreras de humanidades las cenicientas de la demanda de carreras en el mundo y veo con preocupación que el déficit de profesionales de esas ramas afecte la perspectiva, los enfoques y las políticas públicas de un país. 

Los alumnos se interesan mucho por la filosofía. Cuando en clase la aterrizas en la realidad ―problemas sociales, conflictos armados, las redes sociales...― se dan cuenta de que tiene una hondura que no tiene, con todo el respeto, la enseñanza del inglés o la lengua”, razona Carlos Javier González Serrano, profesor de Filosofía y Psicología del colegio San Gabriel de Madrid. “Y eso al margen de los problemas psiquiátricos que tienen [los adolescentes]: ansiedad, depresión, infinidad de TOCS [trastorno obsesivo compulsivo], trastornos de conducta alimentaria…”. Aunque la aproximación al pensamiento, sostiene el también orientador, es general: “La gente quiere que la filosofía dé sentido a la vida cuando una experiencia como la pandemia nos la ha robado. O ahora la guerra, el alza de los precios…” 


En el mundo contemporáneo los límites entre carreras, la dedicación exclusiva a un campo de conocimiento ha sido desbordado por enfoques integrales, así que vemos a ingenieros ejerciendo en labores administrativas, matemáticos dedicados a la producción de videojuegos, en una cascada de operaciones que se entrecruzan y borran los límites establecidos en otros tiempos. Señala Siló que "La gente quiere que la filosofía dé sentido a la vida cuando una experiencia como la pandemia nos la ha robado. O ahora la guerra, o el alza de precios".

Un aspecto relevante de la formación que se requiere hoy apunta a las competencias blandas:

El informe España 2050. Fundamentos y propuestas para una estrategia nacional a largo plazo, encargado por el Gobierno a un centenar de expertos, lo pone de manifiesto: “No sabemos con certeza cuáles serán esas necesidades en el futuro. Parece claro que crecerá la demanda de competencias STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) y de competencias transversales (ejemplo, pensamiento crítico, creatividad, liderazgo)”. Y los filósofos bordan estas destrezas. Su creatividad explica que muchos se reciclen como guionistas o publicistas.


Entre la incertidumbre y el espíritu cambiante de los tiempos, qué grato saber que muchos jóvenes desbordan el marco impuesto por el mercado. La reflexión, el cuestionamiento constantes son las herramientas blandas necesarias para encarar un mundo difícil de asir- el pez enjabonado- y qué refrescante saber que las humanidades son, como la literatura, "la noticia siempre fresca".




sábado, 13 de agosto de 2022






RESPUESTAS INTEMPORALES

 ¿Qué es el deseo?

    

Se ha ocultado la luna
También las Pléyades
Es la media noche y las horas se van deslizando,
y yo duermo sola.

¿ Y qué es el amor?

Dulce madre mía, no puedo trabajar,

el huso se me cae de entre los dedos

Afrodita ha llenado mi corazón

de amor de un bello adolescente 

y yo sucumbo a ese amor.




Es cierto que el amor causa dolor?

Me parece semejante a los dioses ese

hombre que está ante ti

sentado y escucha la preciosa voz

de cerca

y la risa adorable que hace temblar

mi corazón en el pecho,

en cuanto te veo, se me va

el habla,

se me rompe la lengua,

me hormiguea un fuego impalpable,

mis ojos no ven, no oigo

claro,

transpiro de frío, un temblor

se adueña de mí, descolorida

como pasto seco,  y me parece

que me falta poco para estar muerta.

Una mujer, hace 1375 años, respondió  estas preguntas con la delicadeza y el ingenio propios de una sensibilidad atemporal. Se llamaba Safo, nació en Mitelene, Lesbos, entre 650-610 a.c. y sus poemas resuenan todavía como el viento delicado que acaricia los ocobos y les otorga brillo a sus flores. Se cree que murió en Léucade, en 580 a.C.


sábado, 6 de agosto de 2022



CONTADORES DE HISTORIAS

 Todos los martes,  Héctor Urién cuenta un relato de las Mil y Una noches en la taberna Alabanda en Madrid : "empezó el 6 de marzo de 2012, de modo que lleva 10 años, 4 meses y 4 semanas dándole a la lengua. Vi su actuación hace unos días y es un narrador formidable: embelesa y divierte. Le quedan por delante unos 20 años para acabar el libro. Como tiene 44, terminará más o menos para la jubilación. Ya lo dije antes: es el proyecto de vida" (Treinta años contando las Mil y Una Noches, Rosa Montero, El País Semanal).

Héctor se doctoró en biología y un día decidió que lo suyo era contar cuentos en bares. Así que abandonó la academia y se dedicó a fabular en esos templos en los que el deleite  llega en viandas y bebidas espirituosas. Doble placer, adobado con la palabra que nos acerca a la gloria.

Las Mil y una Noches constituye un legado de Oriente a la humanidad y muchos de nuestros sueños de infancia y juventud se nutrieron de estos relatos fantásticos. Su estructura y contenido los convierten en atractivo de grandes  y chicos y forman parte del tapete de historias urdidas en épocas y regiones diversas.


Imagino un lugar en Guaduas donde un día a la semana se propicie un encuentro de amigos para escuchar a bardos espontáneos, a narradores ocultos, a magos de la palabra enhebrar historias locales y universales, al calor de un refresco o de un vaso de bon vino. 



Que la palabra sea el pegante que nos une y nos reconcilie con la vida; que sea la palabra el vehículo idóneo para dialogar, compartir y disentir sin agresiones; y que sea la palabra el instrumento para intuir  el ritmo impasible del mundo, de apropiarnos de la belleza presente en cada instante.

Que nunca nos falten los contadores de historias.

sábado, 30 de julio de 2022

 


LA TIRANÍA DE LA EFICIENCIA

Yo la veía a doña Encarnación con los ojos del niño para quien el mundo posee un orden definido, lavando, planchando, cocinando, todos los días, en una sucesión inacabable de oficios a cual mas agotador, sin quejarse. Todos los días. No había otra manera  de ser en un mundo de imposición masculina. ¿Acaso sintió deseos de rebelarse o asumió este destino como un hecho normal? Para ella no había fuegos de artificio, cantos de sirena que la distrajeran de las faenas hogareñas. Tampoco reconocimientos. Distinto de la condición contemporánea:

Aproveche. Que el viaje en metro no sea en balde: quítese unos cuantos correos. Y en el ascensor, nada de mirar pensativo la luz que brinca de planta en planta: responda a esos mensajes que se escuecen en el bolsillo. ¿Esperar en el café donde ha quedado viendo la gente pasar? ¡Qué va! Es el momento de enviar audios sobre cuitas laborales. Ni siquiera la almohada significa ya la placidez del punto final: ahora es un soporte para consultar documentos atrasados(Alberto Palomo, La tiranía de la vida eficiente,:¿alguien es capaz de no hacer nada? El País).


Vivimos los tiempos de la "tiranía de la eficiencia", como la llama Palomo. Un logro del capitalismo, que ha convertido el descanso en un pecado mortal. Hacer nada, ir de nefelibata constituyen actos censurables en un mundo donde el 7-24 representa al ser siempre activo, dinámico, dispuesto a jugarse el todo por el todo para cumplir con las demandas laborales, sociales, culturales, sexuales, espirituales, enmarcadas en el espíritu del consumo y la rentabilidad. Lo colectivo ha sido despojado de cualquier rasgo que signifique protesta: "tú eres el responsable de tus actos. Eres un ganador o un perdedor. Tú decides".

Contra este discurso ya existen voces que proclaman la necesidad de frenar. De rebelarse contra el mandato de lo que resulta rentable. No se trata, aunque esté relacionado, de alzarse contra las redes sociales y su forma de vampirizar nuestras horas, ni de acometer contra ese anglicismo que se enuncia como FOMO (acrónimo de "fear of missing out", que es en rasgos generales, el miedo a perderse planes). El  objetivo es abandonar esa interminable lista de tareas y respirar. Ser conscientes de nuestras limitaciones, de la imposibilidad de cumplir todos los deseos y dedicar tiempo a labores no remuneradas, como observar mariposas o tumbarse a la bartola (Palomo, El País).


La paradoja radica en que todas las baterías están enfocadas a evitar los traumas en los niños, a asumir las emociones como el elixir de la felicidad, a movernos en lo políticamente correcto, a evitar el contacto y el contagio con todas las manifestaciones desagradables  que hacen de este mundo lo que es. La literatura infantil se ha llenado de "libros con objetivo", nos dice Leila Guerriero.  Un mundo de niños incontaminados para asumir un mundo adulto lleno de pesadillas. 

sábado, 2 de julio de 2022

 


 AMOR Y VIRTUALIDAD    

Existen palabras que, en mi parecer, guardan la lozanía de la flor recién abierta. Son numerosas y nos brindan alegrías solo comparables con las que nos otorga una tarde cuando cae el sol y la atmósfera se llena de sombras sutiles, de pequeños arreboles. Existen otras palabras, bulliciosas, espontáneas como el arrebato de un adolescente, que expresan cuestiones presentes y que reflejan el signo de los cambios que acompañan las proezas humanas. Cada época se alimenta de conceptos propios de las dinámicas sociales, de las transformaciones culturales y se viste con el traje nuevo que,  pasado algún tiempo, mostrará el desgaste propio del uso. 

Isabel Valdés escribió un artículo titulado "Diccionario de las (malas) relaciones: del "Ghosting" al "pocketing", en el que analiza la influencia de  las redes sociales y las aplicaciones de citas en la creación de numerosas palabras y expresiones propias de los nuevos tiempos. Como no soy experto en estas cuestiones, cederé la palabra  a Isabel, con el fin de identificar este sartal de términos con su correspondiente explicación:


BENCHING: "En el benching (de banco, bench en inglés) alguien mantiene a otra persona “en el banquillo”. Es una relación de manipulación en la que quien espera no termina nunca de ver desaparecer la expectativa: un ni contigo ni sin ti en el que solo uno decide cuándo el contigo y cuándo el sin ti". 

BREADCRUMBLING: "Quienes hacen breadcrumbing dejan de forma constante migas de atención (de ahí su nombre, de migas de pan en inglés) para mantener el interés de la otra persona, aunque en general no tienen intención de materializar la interacción y, si lo hacen, será de forma esporádica".



CATCH AND RELEASE: "Se trata básicamente de capturar y liberar, como en la pesca deportiva. El objetivo es el de perseguir el objetivo, pero no buscan mantener la relación: persisten, conquistan, quedan y adiós. Una vez conseguida  la cita, pierden interés".

CATFISHING: Su nombre deriva de Catfish, el documental de 2010 en el que Yaniv Nev Schulman descubre después de varios años que la mujer con la que comenzó y mantuvo una relación durante dos de ellos no es quien dice ser. El catfishing consiste en crear una identidad falsa para iniciar un vínculo con alguien. Puede llegar a suponer un delito si quien lo practica roba imágenes y datos de otras personas; y si quien lo perpetra y quien está siendo engañado llegan a entablar una relación o a conocerse en persona, existe la posibilidad de que se convierta en un riesgo que puede ir de la estafa hasta las agresiones.



GHOSTING: Un adiós sin explicaciones, sin respuesta, sin aviso. Tiene una versión suave, el caspering, de Casper, aquel fantasma amable que da nombre a este tipo de rechazo amable: también sin explicaciones, pero al menos verbalizándolo. Cuando a esa persona se la silencia de forma específica en distintas aplicaciones, se le está haciendo mooning, de la luna que simboliza el no molestar en algunos teléfonos. Y cuando se hace progresivamente, de forma lenta, se llama slow fade, como una sombra que se aleja despacio.

HAUNTING: Aunque la traducción literal de haunting es encantador o encantadora, el término viene de haunt, que como sustantivo puede significar guarida o nido y, como verbo, desde perseguir y rondar hasta obsesionar. Y todo ellos tienen que ver con este comportamiento que consiste en desaparecer haciendo ghosting, pero seguir merodeando a la otra persona en redes sociales revisando su actividad.



NEGGING:  Cata tiene 36 años y vive en Bogotá: “¿Sabes, estos hombres que cuando te conocen por primera vez, en vez de hacerte un cumplido te dicen algo bien feo aunque con cara de estar haciendo un chiste? Pues como esos me encuentro cada vez más. El último cuando me vio me dijo: ‘Qué linda, así tan pequeñita ocupas poco espacio”. A Cata, que cuenta que mide 1,53, esos hombres le están haciendo negging (de negar): intentar conseguir el interés de alguien a través de comentarios negativos que intentan anular de alguna forma a la otra persona. Insultos disfrazados.


POCKETING:   Una relación de interior, es decir, una pareja con la que las cosas solo funcionan a solas, en su casa o en la tuya o, como mucho, en algún sitio donde no vaya a cruzarse nadie conocido. Pero nada más allá. Viene de pocket, bolsillo, por la metáfora de que una vez en la calle, esa persona va escondida.

BANKSYING:  "El 5 de octubre de 2018, cuando se confirmó a golpe de martillo la venta de Niña con globo, de Banksy, en una subasta que ya está en la historia, la obra comenzó a autodestruirse ante la mirada de todos los que asistían a la puja. En las relaciones, este pensamiento anticipado que llevó al artista a instalar una trituradora en el cuadro es lo que da nombre a este patrón: personas que pasan semanas o meses sabiendo que una relación va a acabar y planeando esa ruptura. Según una encuesta de Plenty of Fish de aquel año (una aplicación de citas como Tinder o Bumble), una de cada cuatro personas habían llevado esto a cabo, y el 44% respondió que creían haber estado en el lado opuesto alguna vez.

He mencionado apenas unas palabras de un listado mayor. Todas provienen del inglés y se han extendido por el mundo, mostrando la uniformidad de las prácticas derivadas del uso de las redes sociales y las aplicaciones.  Muchas de estas prácticas existían antes de ser popularizadas en la red; lo novedoso es que el escenario en el que suceden es virtual y conforma una tribu extensa  extendida a lo ancho y largo del planeta.

El amor resiste y se acomoda, esa búsqueda incesante de la media naranja señala caminos propios de tiempos posmodernos en los que nociones tradicionales del amor dan paso a nuevas maneras de entenderlo y vivirlo. En el encuentro real o virtual lanzamos las cargas de profundidad para dar en el blanco y nos sometemos a las infinitas maneras de afianzar o desbaratar una relación, en un proceso incesante, lleno de baches y remansos.