COCINA TRADICIONAL Y GASTRIFICACIÓN EN GUADUAS( Y EN EL MUNDO)
¿Cómo olvidar a la señora Abigaíl, que todos los días y a partir de las 4 de la tarde se instalaba en un costado de la Plaza de la Constitución, con su cajón repleto de los mas deliciosa fritanga que en la vida se haya probado, para complacer el paladar de mujeres y hombres de Guaduas? Toda una experiencia gastronómica, igual que la de la señora Eva, quien por tantos años ofreció fritanga a locales y a viajeros de buses intermunicipales, con una pericia culinaria pocas veces vista. Eran otros tiempos, en los que el ritmo de la vida era lento. Yo tuve el privilegio de conocerlas a ambas y a otras mujeres que durante tantos años satisficieron el paladar de los guadueros con sus recetas mezcla de lo local y lo proveniente de otras tierras lejanas.
La comida llamada tradicional ha adquirido cambios debido al crecimiento de la población y el consecuente desarrollo urbano que ha impulsado una industria: el turismo. Es así como los platos tradicionales son desplazados por una oferta homogénea que incluye pizzas, hamburguesas, burritos, suchi y pastas, entre otros. Poco a poco la comida local pierde fuerza ante la homogeneización de la oferta gastronómica, igual en Bogotá que en Londres, Nairobi, Singapur, Nueva Delhi o París. A este fenómeno se conoce como Gastrificación, es decir, "la estandarización e industrialización de la oferta culinaria que desplaza progresivamente la cocina casera o tradicional"( Beatriz Robles, Laura Caorsi, El País).
Abigaíl, Eva, Gladys, Carmen Rubio, Alix,Luisa y tantas otras mujeres fueron las artífices de una culinaria hecha para el placer y el compartir. De sus manos brotaron delicias irresistibles y con sus platos hicieron posibles los encuentros de calle en los que al deleite de sabores se unía la palabra deliciosa.
Que no se pierda la sabiduría de tantas mujeres y hombres que durante muchos años han aportado sabores, mezclas y técnicas tradicionales para hacer de la comida una experiencia cultural y espiritual de los pueblos.



