LA ARRACACHA
Existen alimentos que carecen del pedigrí de otros: uno de esos, la acarracacha. Sin embargo, según la Biblioteca Digital Agropecuaria de Colombia, "la arracacha es considerada el cultivo mas antiguo de América y tiene su origen en la región andina al sur de Ecuador. Desde allí, su cultivo se extendió hacia otras zonas de los Andes y llegó también a paises como Brasil y algunas regiones de Centroamérica( ¿Para qué sirve la arracacha?, La Huerta, El País).
De la misma familia botánica que el apio, el perejil yla zanahoria, posee una raíz de diferentes colores: blanca, amarilla(yema de huevo), y morada. Durante la época colonial, la arracacha fue el espesante obligado del ajiaco; luego, se comenzó a reemplazarla por la papa criolla, aunque en asuntos de sabores, el que produce la arracacha es insuperable.
Elemento central del ajiaco, también aparece en recetas como la chicha de arracacha, la arracacha frita, y el rallado de arracacha, preparado con miel de caña. En las cocinas de Cundinamarca y Boyaca, su dulzura define el carácter del ajiaco; en Antioquia, la variedad blanca acompaña sancochos y caldos campesinos.
Ha sido ella una presencia constante en la historia de los pueblos andinos. Parte del sistema agrícola indígena, se convirtió luego en puente de contacto con la cultura española.Con la independencia de las repúblicas andinas, resistió los cambios sociales y económicos y hoy es objeto de interés de grandes cocineros que descubren sabores nuevos en diálogo con otros productos.
La arracacha, al igual que la papa, es una metáfora de la cultura andina: humilde, resistente, paciente, profundamente ligada al territorio. Una raíz que se hunde en la historia del continente y emerge, gloriosa, para deleitar nuestros paladares.
Que nunca nos falte un buen ajiaco en la mesa.