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domingo, 13 de enero de 2013




EL LADRÓN DE RECUERDOS

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Luego del ascenso al Alto de la Mona, cuando el bus comienza a descender por una carretera sinuosa hacia Puerto Bogotá-Honda, aparece, majestuoso, el inmenso valle del Magdalena. Una línea amarilla atraviesa, a lo lejos, el valle. El niño abre sus ojos, asombrado. ¡Es el río Magdalena!, piensa y estira su pequeña cabeza para divisarlo. A medida que el bus desciende para alcanzar el plan de Rioseco, el río se muestra con mas intensidad. Esa enorme masa de agua  asusta al niño, que se aferra al brazo del asiento. Al llegar a Puerto Bogotá, la emoción le produce  lágrimas de alegría: cruzar el puente Andrade, pasar por encima de una corriente de agua que atraviesa el país de sur a norte, ver a los pescadores arrojar sus redes, sentir en la piel la caricia ruda  de calor que le golpea las mejillas. Esas imágenes permanecerán  en su memoria a lo largo de su vida.

2
Lo que recuerda de aquella noche son sus ojos, "llenos de chispa al comienzo, luego alternativamente pensativos, vacíos y cansados, con los músicos que tocan  despreocupadamente, brindando sin descanso al gran escritor los vallenatos de su juventud caribeña". Luego, lo volverá a ver de nuevo . Alguien le presenta al escritor. Al aludir al río Magdalena, "El viejo escritor , sentado en el patio de un hotel de lujo, reaccionó a la mención del río, con un sentimiento profundo que  yo no esperaba... Los otros que habían venido conmigo al patio, sorprendidos por la atención que el escritor me prestaba, se fueron acercando, impacientes de conocerlo  ellos mismos. Uno le dijo que sus libros lo habian motivado a iniciar una vida en la literatura; otro se presentó como la persona responsable de la primera traducción al catalán de Cien años de soledad..".Yo recuerdo todo sobre el río, absoultamente todo, me dijo, comportándose como si no hubiera nadie mas en el patio.."los caimanes...los manatíes..."(The robber...). 
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Dos textos, dos memorias de la existencia de un río eterno. Un niño y un ser extraordinario, en el ocaso de su vida. Para el niño, la memoria personal. Para el nobel, memoria convertida en hecho colectivo, asunto de ficción que ha dado la vuelta al mundo. Alguien, en algún remoto de la geografía planetaria, descubre la existencia de ese mundo fascinante. Y decide por su cuenta venir a conocer de primera mano la fuente acuática de la que brota la vida de una nación enclavada en los Andes.

Michael Jacobs publicó en el 2012 el libro The robber of memories.A river journey through Colombia (el ladrón de recuerdos. Un viaje por el río a traves de Colombia),  Granta Books, 2012, y que tuve el privilegio y la fortuna de leer gracias a la complicidad de Diego Andrés, siempre atento a complacerme con
las cosas que amo. A lo largo de un mes recorrí  con fervor sus páginas llenas de provocación, antorcha que avivó mis recuerdos del Magdalena.


Fue la lectura de la obra de García Márquez el detonante de una búsqueda personal, una curiosidad convertida en obsesión: conocer el río por cuyas aguas navegaron el barco de vapor que alojó el amor de Florentino y Fermina,  las canoas, los ferries que han transportado personas y objetos; conocer el río que atraviesa un país y ha servido  de tumba flotante a la multitud de víctimas casi siempre anónimas de las  historias de despojo y violencia; por cuyas aguas han circulado los pianos de cola y los racimos de plátano y yuca,  autopista acuática en la que se tejen y destejen  los sueños de hombres y mujeres humildes, cuya riqueza radica en las vivencias que otorga un paisaje cautivante.

El prólogo es fascinante.Jacobs cuenta cómo a lo largo de varias noches ve  a García Márquez en diferentes lugares, Recuerda su mirada, sus  gestos, la música, sus amigos y familiares,  la gente que desea saludar  al escritor y su encuentro marcado por la mención del río Magdalena, la promesa de un encuentro en la casa de Márquez para continuar la conversación, los comentarios de unos amigos: "obviamente lo encontraste en uno de sus días mas lúcidos...el probablemente habrá olvidado  mañana todo lo que dijo . Ni tendrá idea de quién eres tú".


"Pero yo no olvidé" , dice Jacobs. Y relee  a Cien años de Soledad, y la relectura le ofrece una perspectiva nueva: la obra no es el ejemplo supremo de la capacidad de un pueblo para olvidar su pasado; ahora le parece que es , por el contrario, una muestra de los"extraordinarios poderes de la premonición... Recordé sus ojos como estaban tarde esa noche, cuando se habían convertido en los ojos de un caimán, mirándome de de tal manera que me parecía que nada escapaba a su atención, que podían ver a través de mí y leer mis pensamientos,y que me estaban ofreciendo la bendición para un viaje que había empezado esa noche en mi mente, riberas arriba de un río que era una metáfora de la memoria...".






miércoles, 9 de enero de 2013



LA MÁSCARA DE OXÍGENO

Cuenta Alvaro Cunqueiro en "Los vientos interiores", crónica que forma parte de su libro "Viajes imaginarios y reales", que para los chinos antiguos  los males de nuestro cuerpo son producidos por vientos interiores. Cada viento suelto en el cuerpo produce una determinada enfermedad, que cura tan pronto como el viento maléfico "es atado.Los nudos que atan los vientos se consiguen a la vez con medicinas, con palabras y con determinados movimientos del cuerpo, a veces verdaderas danzas".

Este asunto de las enfermedades  ha venido cambiando a medida que las sociedades se tornan  cosmopolitas y la salud es hoy en día un asunto de mercado, cuestión de oferta y demanda que la hace otra mercancía  mas. Lejana está aquella època en que las abuelas fungían de  médicas de familia, con su profusión de yerbas, emplastos, bebidas y rezos. Tradicionales el caldo de palomo, reparador de fuerzas; el purgante de leche de higuerón, enemigo eficaz de los parásitos intestinales; el matarratón, para las fiebres y la yerbabuena para los problemas estomacales.

La salud  se ha convertido además en un asunto de interés público mediático. Abundan los programas televisivos con doctor a bordo que desde el estudio de televisión recorren todos los temas, pasando por  las revistas y separatas de periódicos hasta llegar al internet, fuente principal de información que ofrece fórmulas para la salud, alerta sobre males y brinda  recetas inagotables de información sobre  alimentos, hábitos y costumbres para lograr la salud perfecta.

El Tiempo publicó una entrevista a Alejandro Jadad, médico egresado de la Universidad Javeriana y "primer doctor en síntesis del conocimiento y tratamiento del dolor" por la universidad de Oxford. Cuenta Jadad que, inconforme con la definición de salud que ofrece la OMS: El estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo ausencia de enfermedad", decidió, por encargo de la misma entidad y con un equipo de  30 expertos crear un nuevo concepto de salud. "Nuestra propuesta es que la salud es la capacidad de las personas o de las comunidades para adaptarse , o para autogestionar los desafíos físicos, mentales y sociales que se les presenten en la vida".

Señala Jadad que los sistemas de salud son inoperantes  "porque todos los modelos que guiaron nuestras vidas en el siglo XX ya no funcionan, se han vuelto nuestros enemigos: el sistema sanitario nos enferma, el educativo nos embrutece y el financiero nos empobrece".


En esencia, lo que plantea el médico cordobés es que se requieren nuevos modelos "de cómo vivir, aprender, trabajar,entretenernos,etc.".Y a pesar de su pesimismo ante las cosas que suceden en la actualidad señala que "debemos entender que está en juego nuestra supervivencia como especie y que los desafíos que enfrentamos necesitan respuestas que trasciendan los nacionalismos y regionalismos triviales...no hay justificación para que mas de mil millones personas en el mundo tengan hambre y no tengan techo, mientras que el consumismo de una minoría amenaza con acabar los recursos que tenemos. Y no son felices".



En una entrevista en  El Espectador se nos cuenta:  "Es claro que la salud mental del planeta no se le puede delegar sólo a los sistemas de salud, por eso, en busca de una sociedad que viva más tranquila, Alejandro Jadad creó el Centre for Global eHealth Innovation, una red de investigadores que apoyados en las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) se dedican a idear estrategias que permitan descongestionar los sistemas de salud. “La idea es que el hospital sea el último lugar que visite un enfermo”.

Con colaboradores en 94 países, el centro ha permitido conectar a pacientes con dolencias similares a través de una red social de la salud, para que se acompañen en los tratamientos. Así mismo, ofrece videoconferencias en las que se resuelven dudas sobre distintas enfermedades y posee el primer Laboratorio de Sanidad Electrónica de Canadá, destinado al estudio de las innovaciones de salud en línea y donde se ponen a prueba aplicaciones informáticas con las que se comenzará a atender a los pacientes a través de la red".(El Espectador).


En su proceso de trabajo Jadad ha descubierto que existe" mucha gente infeliz al final de la vida...Y cuando trabajé con desahuciados descubrí que hay otro dolor mas allá del físico...Usualmente es causado por una carga tremenda de remordimientos, de cosas que dejamos sin hacer, de darle poca importancia a lo que es esencial en nuestras vidas y darnos cuenta muy tarde". Y ante la pregunta de cómo podemos ser felices responde:




Preguntándonos qué es lo que nos hace mas felices e identificando el verbo que mejor lo representa. En mi caso, lo que me hace mas feliz es no saber. Por lo tanto, mi verbo es preguntar.Una vez hayamos definido esto, hay que buscar la mejor manera para conjugarlo tan frecuentemente como sea posible y ayudar a todas las personas a que conjuguen el suyo. Esta tarea, usualmente , no se puede hacer solo: uno necesita ayuda.Me di cuenta de que mi peor enemigo soy yo...por eso creé una junta personal que incluye a mis hijas, Alia y Tamen y a mi esposa Martha. Ella me enseñó la importancia de la máscara de oxígeno".(La máscara de oxígeno es un símil para establecer que uno debe primero resolver su situación para poder ayudar a otros).

La propuesta del doctor Jadad se funda  en  las raíces de las que  que deriva la utopía, la audacia que se requiere para formularla, la ingenuidad del poeta auténtico, la fe del místico, el coraje del samurai. Creo que propuestas como estas se unen a todas aquellas que demandan un nuevo modelo de sociedad, mas armónico con la naturaleza, racional en el uso de la ciencia y la tecnología. Con respecto al tema de la felicidad, he creído que existe en nuestro organismo un complejo entramado de disposiciones genéticas que nos impide lograr niveles de equilibrio permanentes. La duda, la frustración, el deseo, la agresividad , el cambio conducen la nave de la vida por mares ignotos, y el temor a la aparición de monstruos dispuestos a devorarnos siempre está, como en el cuento de Monterroso, ahí.


 

viernes, 4 de enero de 2013




 EL CHIRACO

A finales de diciembre, la pausa reconfortante .Tiempo de tomarse un tinto con los amigos y conversar. Cosmos, la cafetería de Hernando, el paisa, un lugar apropiado en el parque de Guaduas  para departir sin prisa. Néstor, amigo y colega, me presenta a Silvino. Me cuenta que su oficio es cortar árboles con su motosierra. Lleva un buen número de años en el oficio, trabajando duro.


Silvino mira con curiosidad un paquete que he depositado en la mesa. Le digo que es loratadina, una pastilla para las alergias. Me cuenta que desde hace tiempo usa una parecida, debido a un problema reciente. Me alisto a oír su relato, al calor de una taza de café.


Cierto día fue a derribar un árbol que estaba causando problemas a una vivienda en el campo. Paciente, arrancó con su labor hasta que el árbol se desplomó, llevándose en la caída algunos árboles pequeños. Para cortar en leños el árbol del problema, debía cortar los otros árboles. Prendió su motosierra y con la ayuda de dos amigos completó su labor. De regreso a casa, sintió una picazón, por lo que se rascó varias veces. Al llegar a su morada, se miró brazos, pecho y espalda. Unas ronchas enormes le adornaban su cuerpo. Y la rasquiña lo acompañó toda la noche, por lo que se dio uña sin consideración. 

Al día siguiente, al despertar, se asustó pues su cuerpo estaba  lleno de ronchas gigantescas. Las mostró a los amigos que le habían ayudado en la derribada del árbol. Ellos estaban igual. Acudió a remedios caseros y continuó con su labor en otro lugar. En la noche, continuó usando remedios recomendados por  otras personas. 


Un amigo, curtido en las labores del campo le dijo: -A usted lo jodió un chiraco. Debe ir y darle una muenda para que le pase el mal-. Así lo hizo. Armado de un perrero, agarró los troncos a fuete , se orinó encima de ellos y se fue a la casa. Al otro día, no podía abrir los ojos, que estaban hinchados, y las  ronchas habían crecido mas. Desesperado, se fue al médico, y este le recetó algunos remedios. La inflamación de los ojos desapareció, aunque  las ronchas seguían en su cuerpo. 


Finalmente, alguien le dijo que usara un remedio casero y al cabo de varios días las ronchas desaparecieron. -Lo que pasó fue que usted no le dijo al chiraco:- Don Pedro Hernández, le pido permiso para pasar por su lado-. - Ese árbol es muy quisquilloso y le encanta que lo traten bien-, comentó en tono didáctico un vecino. 

Juanito Abreo, un conocedor de plantas y árboles de Guaduas, me contó que existe la costumbre en algunos lugares de abrazar el chiraco cuando se va a pasar por  su lado. Admás, se debe decirle frases cariñosas. De lo contrario, el árbol castigará al paseante ocasional. 

 Leo en internet que el árbol recibe diversos nombres:
 "Caspe o Caspi en la zona de Dapa y sus alrededores en el Valle del Cauca, Chiraco en Cundinamarca, Pedro Hernández al Norte del Tolima, Caspicaracho al sur del Tolima y Caucaaspi en Nariño, Manzanillo en Antioquia...Quien es picado por el Chiraco desarrolla ronchas, que pican mucho, en casi todo el cuerpo,  y a medida que el individuo se rasca, estas se riegan a otros lugares que no estaban infectados. El árbol pica de  formas muy diversas. A algunos les produce la piquiña sólo con tocar las hojas  o su tallo, a otros los pica con el simple hecho de que una hoja se desprenda y el viento la haga volar encima de ellos y hay a quienes los pica cuando les cae leche del palo o de sus pepas. Al pasar la picazón, las ronchas explotan y de ellas sale agua, acompañada de inflamación en la parte afectada".



 "Cada región le tiene también la forma de contrarrestar su efecto: Algunos le escupen,  otros lo maldicen, o le piden permiso al pasar al pie del árbol, otros intercambian su nombre con el del árbol, es decir, si el nombre de la persona es Pepito entonces le dicen al árbol: “Tu eres Pepito, yo soy Caspi”. También hay quienes le dicen: “ caspi yo no te voy a hacer daño, tú no me hagas daño”(Expedición botánica).

El chiraco me recuerda a ciertas personas cuyo comportamiento es impredecible y en ocasiones, dañino. Mejor darles un abrazo y decirles palabras afectuosas, a ver si así no nos producen  piquiña en el alma.

sábado, 8 de diciembre de 2012





A mis lectores

Suave  y delicada es la poesía medieval española. Brote  del latín, la lengua romance imprime nuevas sonoridades y sensibilidades a la poesía y bebe de la fuente inagotable de los cruces culturales: morisca, indígena, germana, celta. Es en sus orígenes  femenina, con las jarchas, pequeños ramilletes puestos al lado del ramo mayor. De allí se desprende hasta alcanzar las cimas mas altas:

al alba venid,buen amigo,
al alba venid.

Amigo, el que yo mas quería,
venid al alba del día.

Venid a la luz del día, 
non trayáis compañía.

Venid a la luz del alba,
non traigáis gran compañía.

Y el amor, tan presente en sus  versos:

Perdida traigo la color:
todos me dicen que lo he de amor.

Viniendo de romería
encontré a mi buen amor:
pidiérame tres besicos,
luego perdí la color. Dice a mí que lo he de amor.
Perdida traigo la color,
todos me dicen que lo he de amor.

Y el sentido religioso, que es lucecita de navidad:


Una virgen de quince años,
morenica, de tal gala,
que tan chapada zagala
no se halla en mil rebaños. 
Nunca tal cosa se vio,
¡Huy, há!
NI jamás fue ni será.
Pues aquel que nos crió, 
por dsalvarnos nació ya.
¡Huy, há, huy, ho!
Que aquesta noche nació.

Amigos: una feliz navidad y un próspero año nuevo 2013. Gracias por leer mis textos, que elaboro con cariño para ustedes. Nos volvemos a ver a mediados de enero del próximo año.

martes, 4 de diciembre de 2012



LA SERPIENTE DE ASFALTO

Entre las imágenes que de muchacho adicto al cine mas me atraían, están las de poblados remotos, atravesados por una carretera que conduce a destinos inciertos. Siempre me han inquietado esos parajes semidesiertos, en los que la vida parece definirse entre la quietud del lugar y la presencia arrolladora de una vía.


De igual manera, los moteles-en su acepción de hoteles para viajeros-. El letrero iluminado al borde de carretera, los vehículos estacionados a su vera, y la sensación de reposo inquieto que transmiten aquellos lugares. Memorable una película norteamericana sobre la vida de dos mujeres que deciden abandonar la rutina de sus vidas y huyen perseguidas por la policía hasta decidir lanzar el vehículo en el que viajan por un precipicio.

Las carreteras, esas serpientes asfaltadas que unen lugares y propician el comercio y la comunicación, desempeñan un papel central en la vida de las sociedades. En Colombia, cuando se decide construir una nueva vía, las personas se inquietan por el impacto que causará en sus vidas. ¿pasará cerca de este o de aquel poblado? ¿Afectará el comercio y el turismo? ¿Aislará a lugares hasta ahora concurridos?

De manera sutil, las vías de comunicación definen los perfiles de las poblaciones, deciden la dinámica comercial y cultural de las mismas  y les  imprimen ritmos diferentes de acuerdo con la cercanía a aquellas. En Guaduas, localizada al lado de la carretera que comunica a Bogotá con la Costa y Medellín,  y enlace para viajar a otras regiones de Colombia, se vive la preocupación por la construcción de la Ruta del sol, vía que unirá en 10  horas a Bogotá con Santa Marta. Por una parte, se ha luchado para que la carretera pase cerca del pueblo; por otra,existe el temor de que la vía afecte las fuentes de agua del muncipio, pues en el tramo  de Villeta a Guaduas cruzará por la reserva de Granada.


En el mundo existen culturas viajeras. Los norteamericanos se mudan en promedio unas ocho veces a lo largo de sus vidas. La movilidad representa una característica esencial de su modus operandi. En cambio, existen regiones en las cuales se vive a ritmos pausados, y la permanencia en el mismo lugar es su signo distintivo. Recuerdo a Carlos Navas, aferrado a su Guaduas, enemigo de salir siquiera a Bogotá. La rutina que componía sus días no incluía el viaje.

Observo con atención los cambios que percibo en Guaduas, debido a la existencia de carbón y petróleo.  Compañías extranjeras aparecen de un día para otro, listas a herir las lomas y montañas para extraer minerales. Sospecho que la calma y el sosiego van siendo reemplazados por la prisa, los vehículos, la migración que acompaña estos procesos. Nuevas vías se abren para transportar los productos, la economía local aspira a sacar tajada con hoteles, restaurantes, comercio.


Libertad, la novela de Jonathan Franzen- y que recomiendo de manera especial a mis lectores- describe el proceso acelerado de cambio en la sociedad norteamericana en razón a la explotación desaforada de los recursos naturales. Es un referente bello que nos motiva a pensar en lo que significa el desarrollo económico sin control y la  ausencia de una actitud contestataria por parte de las comunidades afectadas.

Miro la carretera, llena de tractomulas que avanzan lento, de coches que intentan desbordarlas, de pasajeros a lado y lado de la vía, de policías de tránsito ávidos de dinero, de furgones que traen y llevan productos de toda clase, de vendedores ambulantes, de chicas en busca de algunos pesos. La vída asfaltada.

Pervive en cada ser humano el deseo de búsqueda de nuevas experiencias y oportunidades y las carreteras hacen posible el sueño. A lo largo de nuestras vidas nos asalta el deseo de buscar otras tierras, nuevos amigos y experiencias. Lo difícil estriba en conciliar el viaje físico con el viaje interior. Ya lo dijo Evtushenko:

Nacer en todos los lugares es imposible, pero renacer en cualquier parte depende de nosotros mismos.






viernes, 30 de noviembre de 2012






GIOVANY
 

Siempre tiene una respuesta contundente cuando le llamo la atención porque no entra a clases o deja de hacer las tareas. Cuando le cuestiono su comportamiento, se sonríe y me dice:-Fresco, profe-. Tiene diez años, y me parece que es un chupaflor, siempre acelerado, juguetón, con pinta de niño bueno.

A lo largo de la jornada, algunos chicos evaden las clases y se dedican al juego de las moneditas, oficio en el que son muy diestros. Giovany, el chico en mención, es de los clientes mas asiduos y con mas habilidad para ganarse las apuestas.


Giovany va a perder el año. Por mas que se le intente ayudar, rehusa el trabajo académico. En clase, salta de un lugar a otro, charla, hace que hace, cuenta monedas y se desespera porque la clase no termina. -Su cuaderno, giovany, su lapicero-. le miro su maleta: una cauchera, dos cuadernos desbaratados, un trompo.-¿Y el cuaderno de inglés?-. No responde.

Como Giovany, existen bastantes chicos en el colegio. Lo aman por las actividades alternativas: el fútbol, el baloncesto, las moneditas,las canicas, los dados, los amigos, la capada de clase, las escapadas por el sitio denominado"el hueco", el día deportivo.


Sé que la mamá del chico trabaja en el servicio doméstico. Viven en las afueras de Guaduas en una casa humilde. La señora no asiste al coelgio cuando la citan para informarle sobre el comportamiento de su hijo. Dice que debe trabajar hasta tarde. Imagino a Giovany en las mañanas, sin guía ni autoridad.

He conocido a lo largo de mi vida de maestro a muchos Giovanys. Algunos logran obtener un trabajo aceptable, otros están condenados a  desempeñar los oficios mas duros y mas mal remunerados. 

Ayer me encontré a giovany. Corría hacia uno de los salones. -¿ Por qué la prisa, Giovany?-, le pregunto. -Tengo nivelación de matemáticas-, me responde, agitado. -¿A qué horas es la nivelación?-. Me mira y se sonríe.- A la 1, profe - me dice. Miro el reloj. Son las 2:30 de la tarde.

domingo, 25 de noviembre de 2012







EL OTRO CUERPO

Yunior, el personaje de Así es como la pierdes vive la tragedia inevitable del tránsito a aquellas regiones brumosas de la vida, las que nos recuerdan nuestra condición mortal y nos obligan a replantearnos asuntos que considerábamos sólidos e inamovibles hasta ese momento: el jadeo incesante al subir una cuesta, un tirón al intentar patear un balón, la aparición de una dolencia- la lista es interminable-.

Casi sin percatarnos, empieza  nuestro cuerpo, tan vigoroso y poco exigente antes,  a mostrar los signos propios del desgaste. Algo indefinible comienza a posesionarse de nuestras mentes,  y miramos la vida con una mezcla de perplejidad, angustia y resignación. No volver a jugar fútbol, evitar las caminatas y el ejercicio físico intensos, pasar mas tiempo en las clínicas que en los bares, interesarse por la comida sana, dejar de coquetear con la mujer despampanante que nos mira siempre sonriente. ¡Ah, pan tan duro!

Por supuesto que también se gana en atenciones: las agencias de turismo se desviven por atraer a los mayores de edad con planes todo incluido- menos aventuras extremas-, las empresas de salud ofertan planes tentadores para remediar los males del cuerpo, las iglesias reciben donaciones generosas de viejitos compradores de bulas para ganar la eternidad, las empresas de productos tipo ebel ofrecen una gama de productos que curan desde los males de la  próstata hasta el cáncer, y los familiares  se desviven por llenar de atenciones a sus "adultos mayores", supongo, en algunos casos, con la esperanza de recibir algun estímulo monetario.

Esta es la cara opuesta del cuerpo del cual hablé en un post anterior: ya no hay espacio para la vanidad, el reconocimiento se logra en las placas de rayos x y mas importante que One Direction o Justin Bieber es la enfermera que solícita nos saluda con cara de concernos de tiempo atrás. 


En la mitología budista se narra la historia del príncipe Siddharta: "Diez años de ilusoria felicidad trnscurren para el príncipe, dedicados al goce de los sentidos en su palacio,  cuyo harén encierra ochenta y cuatro mil mujeres, pero Siddharta sale una mañana en su coche y ve con estupor a un hombre encorvado,"cuyo pelo no es como el de los otros, cuyo cuerpo no es como el de los otros", que se apoya en un bastón para caminar y cuyo cuerpo tiembla. Pregunta qué hombre es ese: el cochero explica ques es un anciano y que todos los hombres de la tierra serán como él" (¿Qué es el budismo?Jorge Luis Borges y Alicia Jurado).

El carácter mortal de nuestra existencia, el tiempo como guardián de nuestras vidas.
Dijo Séneca: La vida es como una leyenda. No importa que sea larga, sino que esté bien narrada.