Buscar en este blog

sábado, 7 de febrero de 2026

 


MELANFORIA

Una emoción para viajar sin haber viajado

Hay lugares que nos habitan antes de que los habitemos. Ciudades que despiertan en nosotros una nostalgia inexplicable, como si hubiéramos caminado sus calles en otra vida o en un sueño que no recordamos del todo. Esa sensación —mitad bruma, mitad latido— aparece a veces sin aviso: basta una melodía, un acorde, una voz.

A esa emoción la llamo MELANFORIA: melancolía + euforia ( fora, llevar).

La alegría de ser transportados hacia un lugar que nunca hemos pisado, pero que, de algún modo, ya forma parte de nuestra memoria.

Vivimos rodeados de geografías imaginadas. Cada día, cientos de personas sueñan con paraísos que solo conocen por fotografías, relatos o películas. Y sin embargo, esos lugares adquieren ciudadanía en nuestro cerebro: se vuelven íntimos, familiares, casi propios. A mí me ocurre con La Habana, con Londres, con Río de Janeiro. En mi mente camino por pubs donde jóvenes celebran la noche, escucho el son cubano que se derrama por las calles, tomo un café porteño mientras escucho conversaciones eruditas, admiro la elegancia de una chica en Ipanema o la danza rosada de los delfines amazónicos.

La música es el pasaporte que activa ese viaje.

Amy Winehouse me guía por Londres; la bossa nova me pasea por Brasil; el son me transporta en alfombra mágica por el Caribe. Cada ritmo abre una puerta, cada voz ilumina una esquina del mundo. Y dos mujeres, Lucibela y Cesária Évora, rompen toda rigidez en mi corazón: desde Cabo Verde me enseñan que la música no solo nos lleva lejos, sino hacia adentro.

Porque la melanforia no es solo un desplazamiento imaginario.

Es una forma de reconocer que también  estamos hechos de lugares que no hemos vivido.

Que nuestra identidad está tejida con geografías afectivas, con músicas que nos adoptan, con ciudades que nos sueñan antes de que podamos soñarlas.

Quizá viajar —de verdad o en la imaginación— sea siempre esto: descubrir el paisaje íntimo que nos habita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario