Buscar en este blog

sábado, 26 de abril de 2025



LAS DESPEDIDAS

Una costumbre habitual, la de las despedidas. Desde la formal, la  de todos los días, hasta la que señala una ruptura total.  La despedida es el ritual del incesante movimiento que nos traslada sin descanso a diversos lugares a lo largo de la existencia. Adán y Eva, nos dicen, fueron los primeros en despedirse de un lugar idílico debido a su desobediencia. A partir de ese momento, la vida se convirtió en un continuo peregrinar en busca de un lugar estable. Gracias a esa transgresión, los seres humanos andamos  en pos de paraísos pasajeros y cargamos la ansiedad de encontrar un lugar que se asemeje a lo absoluto, a pesar de nuestra condición  viandante.

La despedida entraña el fin de un estado, el comienzo de la incertidumbre y la esperanza. Abandonar un lugar, una familia, casi siempre con el anhelo del retorno y con la esperanza de hallar el alivio en otro lugar. Por supuesto que hay despedidas formales, nos vemos mañana, hasta pronto. En estos casos, se tiene la certeza de volver, de reiniciar la costumbre de todos los días.

La despedida es como el renuevo de un árbol, la floración nueva. Se parte con el corazón dolido y se actúa con la esperanza. Así le sucede a los migrantes en busca de mejores tiempos. Aquí queda su corazón; allá,  el desasosiego y la ilusión. Nos despedimos pensando en el retorno, muchas veces; otras, sabemos que no hay retorno posible. La despedida es el comienzo de la muda, del cambio de piel, de la incorporación de nuevos rasgos que nos hacen otros. 

La muerte también comporta la despedida de los que quedan. Se despide el recuerdo del que fue. De sus múltiples rostros. El dolor profundo por el que nos abandona para siempre.  Cuando alguien muere, se produce el vacío, ese estado en el que la memoria echa mano de lo que fue. 

 Despedirse es un alivio cuando las cosas no van bien. La pareja que cambió la dulzura de los encuentros por la agresión constante, el fin  del amor; un día, uno  o  los dos deciden romper y la despedida sella el fin de un acuerdo amoroso. Se van los hijos y el dolor  nos enseña que los polluelos que viven en nuestras  mentes son   otros, aves maduras en busca de otros confines.

Llega la tormenta, aparece el sol, los árboles se despojan de sus hojas, un día es la primavera

sábado, 19 de abril de 2025

 


LOS ADOLESCENTES

Interactuar con un adolescente se convierte en  un acto de perplejidad, de molestia muchas veces, dadas las maneras como actúa, responde, calla y cuestiona la chica o el chico. No puede ser de otra manera. El cordón umbilical que lo ata a sus padres, al mundo adulto, está a punto de romperse. Debe el adolescente afrontar las demandas de un mundo nuevo y lo hace desde su mirada joven, en ruptura con la familia y el mundo formal, adulto. Mas que seguridades, rondan las dudas, los vacíos y las incertidumbres a la hora de encarar su formación.

Todas las épocas perciben en niños y jóvenes los vientos de cambio inevitables.  Hace 2500 años  se quejaba Sócrates :" Los jóvenes ya no se ponen en pie  cuando los mayores entran al cuarto. Contradicen a sus padres, fanfarronean en la sociedad, devoran en la mesa los postres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros". La familia se transforma, las condiciones en la sociedad y la cultura rompen moldes tradicionales y la perplejidad  os invade.  De la ropa que los hermanos heredaban de los mayores a la existencia de un universo virtual que reemplaza a la que conocíamos como "la realidad". Con familias que se transforman de manera acelerada:

La familia colombiana se está transformando a una gran velocidad. Hace menos de 20 años eran relativamente pocos los hogares en que las mujeres eran las jefes, es decir, las que tomaban las decisiones por el hecho de ser las principales o únicas generadoras de ingreso. Entre 2007 y 2023, la proporción de hogares encabezados por mujeres pasó del 27 % al 42 %(Eduardo Lora, El matriarcado doméstico, El Espectador).


Escribe Julián de Zubiría a propósito de una serie de Netflix, Adolescencia:  

Los padres no conocen, no escuchan y no dialogan con sus hijos. Es por eso que no los entienden. Padres y madres no suelen ser conscientes de que sus hijos en casa son muy vulnerables, porque es precisamente allí donde acceden de manera libre a las múltiples plataformas tecnológicas. Al hacerlo, abren la ventana al peor mundo posible: el de los pedófilos, estafadores, acosadores y manipuladores virtuales. .. Pero lo que la serie quiere resaltar es el acceso que les brinda a los jóvenes a un mundo violento, descalificador de la mujer y atestado de mensajes misóginos, racistas, supremacistas y comparaciones permanentes. Tal como dijo su director, querían "mirar a los ojos de la ira masculina“(El Espectador).

El panorama actual evidencia una ola de cambios en la sociedad y en las instituciones: inestabilidad laboral, pérdida de derechos civiles, racismo, aumento de la violencia contra la mujer y los grupos LGBTI, fortalecimiento de movimientos de ultraderecha. Es el capitalismo la fuente inagotable de pesares, ofrecidos en papel de regalo. Igual que los adolescentes, viven los adultos en la incertidumbre, perplejos ante la fuerza arrolladora del consumo y las exigencias inapelables del capitalismo.

 En la intimidad del hogar, afloran, discretos, los demonios del sistema. 

sábado, 12 de abril de 2025


MARCELA AYER Y HOY

Un capítulo memorable del Quijote corresponde a Marcela. Don Quijote, en su vagabundear, se encuentra con un grupo de personas que lloran la muerte de un joven y se lamentan porque, según ellos,  Marcela es la culpable del insuceso, al haberlo rechazado. Furiosos, exigen el castigo de la mujer. La joven irrumpe en el lugar y suelta el discurso mas libre y feminista de todos los tiempos, y don Quijote le da la razón. En esencia, Marcela reclama su derecho a elegir a quién amar, y rechaza  de forma vehemente la imposición masculina que convierte a la mujer en esclava  del deseo masculino.

Ese discurso pervive en el tiempo. María Gómez Lara acaba de publicar "Don Quijote a voces", un poemario cuyo referente es el libro de Cervantes: 

yo nací libre y libre soy

pues no he prometido nada a los pastores que me siguen
ninguna falsa        nunca les di esperanzas           les dije la verdad:

el amor no se fuerza el deseo es peregrino y sólo llega cuando llega si es que un día aparece y coincidimos
nada me amarra a corresponder porque dicen que me aman      que se lleven sus cadenas

yo tengo mi voz yo tengo mi palabra yo puedo pasear tranquila por los bosques solitarios         conversar con los zagales con las cabras
no estaré enferma de ausencia ni de celos
ni perderé el ritmo exacto de mis pasos
cuando no me persiguen ni me cantan         cuando camino en paz por la colina

si se quieren matar que se maten si se quieren morir de amor que se mueran

María Gómez Lara


Pareciera asunto finiquitado en nuestro tiempo el aceptar la igualdad de derechos de la mujer, pero no es cierto. Hace algunas semanas leímos que se ha prohibido a las mujeres afganas hablar en público, la derecha gana popularidad esgrimiendo la bandera de la mujer como ama de casa y estigmatizando a la comunidad LGTBI, los grupos criminales que operan en buena parte del territorio de Colombia violan y desplazan a mujeres, reclutan a niñas y asesinan a lideresas sociales.


El que me llama fiera y basilisco déjeme como cosa perjudicial y mala; el que me llama ingrata no me sirva; el que desconocida, no me conozca; quien cruel, no me siga; que esta fiera, este basilisco, esta ingrata, esta cruel y esta desconocida ni los buscará, servirá, conocerá ni seguirá en ninguna manera. Que si a Grisóstomo mató su impaciencia y arrojado deseo, ¿por qué se ha de culpar mi honesto proceder y recato? Si yo conservo mi limpieza con la compañía de los árboles, ¿por qué ha de querer que la pierda el que quiere que la tenga con los hombres? Yo, como sabéis, tengo riquezas propias, y no codicio las ajenas; tengo libre condición, y no gusto de sujetarme; ni quiero ni aborrezco a nadie; no engaño a este ni solicito aquel; ni burlo con uno ni me entretengo con el otro. La conversación honesta de las zagalas destas aldeas y el cuidado de mis cabras me entretiene. Tienen mis deseos por término estas montañas, y si de aquí salen es a contemplar la hermosura del cielo, pasos con que camina el alma a su morada primera(Marcela en Don Quijote).

La literatura y el arte afinan sus sentidos y plasman la eterna lucha de las mujeres por alcanzar su dignidad humana.


sábado, 5 de abril de 2025

 



UN MOMENTO INOLVIDABLE: LIBROS, BOSQUE, CONVERSACIÓN

La concurrencia  de un libro, un grupo de lectores y un bosque ocasionó un encuentro en el que el paisaje, la palabra, la caminata y el sancocho nos condujeron por senderos plenos de imaginación y goce. Ocurrió un sábado de finales de marzo, en la vereda Ceniceros. El lugar: Bosque mi refugio. Los anfitriones, Zulima Ortiz y Pedro Hernández.

Hasta allí nos desplazamos los integrantes del Club de lectura Soledad Acosta de Samper. Nuestro lugar habitual de encuentro  en la fundación Romero se cambió por la invitación de Zuly y Pedro a su refugio. 

                                                       

Hay lugares de incomparable belleza en los que la exuberancia del bosque nos ofrece el verdor, la armonía y la calma suficientes para desprendernos de los afanes del día. "Mi refugio" es uno de esos lugares privilegiados, en el que la variedad de plantas y árboles, los nacimientos de agua, el marco ofrecido por las montañas circundantes y el calor humano nos acercan a la eternidad de un instante.

El libro, La Perla,  fue escrito por John Steinbeck, autor norteamericano, nacido en 1902 en Salinas y muerto en Nueva York en 1968. Con un estilo realista, narró las vidas de poblaciones de migrantes y obreros, por lo que se le dio el mote de "escritor proletario". La obra  relata los acontecimientos extraordinarios de un hombre que encuentra "la perla mas grande del mundo" y todos los acontecimientos que se desatan por la ambición de los que lo rodean.  Una obra en la que se plantea el conflicto entre el anhelo de cambiar una vida de privaciones por otra mas justa y el peso del destino. El libro nos permitió dialogar sobre el hado humano, los condicionamientos sociales, el coraje, la ambición, el amor familiar. 


Mi Refugio es una perla que se destaca en Guaduas. Con paciencia y amor, Pedro y Zuly han convertido una zona de Ceniceros en un bosque en el que conviven mas de 50 especies de árboles nativos y foráneos- son mas de 500 árboles-, regalándonos aire y belleza a los habitantes de Guaduas. Escuchar el relato de Pedro sobre la manera como ha poblado su finca con árboles de todas las características  se convierte en un acto de amor por la humanidad. Escuchamos atentos sus palabras mientras recorremos áreas en las que el caucho, el ocobo, el flor morado, los tulipanes, los ficus, las tecas, los chicalás y tantas otras especies conviven en armonía.



El club de lectura completa ocho años de existencia, tiempo en el que no solo hemos compartido libros y lecturas, sino que hemos afianzado una amistad sólida entre los integrantes del grupo.

Son las 5 de la tarde, hora de regreso a Guaduas.  Arrellanados en la buseta que nos transporta, rememoramos este momento de esplendor y aspiramos el aire que nos regalan  cámbulos y gualandayes.

Dije que el bosque Mi Refugio es una perla. Cierto, una que no genera codicia. Por el contrario, Mi Refugio es agua fresca que nos invita a soñar.

                                        

sábado, 29 de marzo de 2025

 



LOS LUGARES QUE HABITAMOS

Los lugares que habitamos definen lo que somos, le otorgan sentido a la existencia y muestran las maneras como asumimos nuestras relaciones y componemos nuestras vidas. Se trata de preguntarnos, "cómo habitamos nuestras vidas... y esto es lo que afirma la filósofa francesa Claire Marin ya en el mismo título de  su ensayo "Estar en su lugar. Habitar la vida, habitar el cuerpo"(Carta de Anagrama).

Marin se pregunta por  " los lugares que ocupamos. ¿Por qué nos quedamos en los sitios? ¿¿quiénes son los que osan marcharse? ¿Cómo nos abrimos camino? ¿Cuál es nuestro lugar en la familia? ¿Existe un "verdadero sitio donde estar?". La dimensión abarca desde la casa hasta el universo, pasando por la calle, el pueblo, la vereda, la ciudad, la región, el continente. 

Cada lugar posee dimensiones, rasgos propios: de la intimidad a lo masivo, de lo abierto a lo reducido. Un lugar específico dota de determinados atributos a quienes lo habitan. La casa es el espacio de la intimidad, donde se gestan los sentimientos mas complejos y duraderos. La escuela y la calle son los lugares que nos enseñan a abrirnos al mundo, a establecer vínculos con los otros. 


El espacio del trabajo implica relaciones en las que la jerarquía y la competencia determinan el carácter de las relaciones. Allí se tejen amistades  y se realizan acciones que incluyen zancadillas. Dado que el porcentaje de tiempo en el sitio de trabajo ocupa buena parte de la vigilia, hay tiempo para los amores, los encuentros festivos después del trabajo. 

Un espacio que adquiere relevancia es el de la virtualidad. Habitamos en el  universo infinito de la red, en el que todo es posible. Las amistades y los intercambios carecen de la presencialidad física y las relaciones se definen por edades, intereses, creencias. En la virtualidad se "navega" de manera permanente y la otra realidad se desfigura ante el poder de sitios, redes y  aplicaciones  cuya eficacia anula lo físico. 

Existe el espacio de lo íntimo, refugio para proyectar nuestros deseos, miedos, anhelos. La máquina prodigiosa del cerebro nos aporta la imaginación, las conexiones para "navegar" por el sinfín de pensamientos cuya base la da en buena parte el inconsciente. También existe un territorio cargado de sentidos: el sueño. 

Comprender a alguien pasa por definir su manera de existir en los espacios cercanos y lejanos, sociales e individuales, íntimos y públicos.     

sábado, 22 de marzo de 2025



 PEDIR UN FAVOR

Pasan los días pensando en pedir un favor. La mente navega buscando la mejor estrategia. La incomodidad, la preocupación acompañan el proceso. A veces el sueño se muestra esquivo y cierta agitación acelera el pulso. La ansiedad entra como Pedro por su casa y y se apodera de nuestra tranquilidad sin remedio.

 El cuerpo se muestra inquieto, hay incomodidad y la incertidumbre ronda por nuestra cabeza. Frente a la persona a quien vamos a acudir, nos sentimos  avergonzados. ¿Me hará el favor? Se piensa mientras fluyen por entre piedras las palabras. Luego, a esperar la respuesta. Algunas veces encontramos a alguien generoso que sin dudar nos dice: por supuesto. Otras, la disculpa: estoy mal, sucede que, es que..


Pedir favores es algo inevitable. Y molesto, para quien lo pide y para el posible solucionador. En cualquier momento se acude a alguien y esta costumbre se convierte en una cadena de solidaridades que forma parte del entramado de una sociedad donde la ayuda, el gesto solidario alivian las necesidades de la gente. Todos sin excepción guardamos en nuestras mentes el recuerdo de aquella, de aquel que supo darnos la mano cuando lo necesitábamos.

Dicen que hacer favores es el camino expedito para ganarse enemigos. Cierto, en ocasiones. Hay pedidores de favores profesionales que hacen de este recurso una manera de vivir. Esos no tienen remedio. 

El favor mas bello lo escribió Jairo Aníbal Niño:

¿Me haces un favor?

-¿Qué clase de favor?

-¿Quieres tenerme mis avioncitos durante todo el recreo?

-¿Durante todo el recreo?

-Sí. Es que tú eres mi cielo.







sábado, 15 de marzo de 2025




 LOS MATICES

Son los matices el modo  mas placentero de disfrutar la variedad y la belleza del mundo. Al identificar los matices se descubren los colores ocultos por la rutina y el dogma. Acercarse al paisaje con una actitud abierta permite surcar cielos nuevos, aires desconocidos.

¿Qué tal una escuela cuya finalidad sea dotar a sus estudiantes de la curiosidad y la generosidad para explorar hasta el cansancio los matices en la naturaleza, en la cotidianidad, en las creencias? Hoy, cuando el sectarismo y los dogmatismos imponen su ley, qué valioso resulta desprenderse de fanatismos. Al fin y al cabo, navegamos en un mar cambiante, siempre dispuesto a torcer los rumbos establecidos. 

Ante las afirmaciones totalizantes, vale la pena ejercer la duda. Toda afirmación es dable de mirarse con ojos críticos. Los matices son la fórmula eficaz para comprender, para alejarse de los marcos estrechos de los dogmas. 


Leo en "la belleza del universo", el valioso libro de Stefan Klein:

En una ocasión preguntaron al gran físico estadounidense Richard Feynman si un científico no destrozaba la belleza de una rosa al investigarla. Feynman respondió que, sin duda alguna,  apreciaba la belleza de la rosa tanto como un artista, pero que además era capaz de detectar una belleza mas profunda, la que solo el conocimiento es capaz de revelar: el hecho de que, durante la evolución, las flores adquirieran color para atraer a los insectos, por  ejemplo. Cuando aprendemos algo así, se nos plantean nuevas preguntas, como si los insectos experimentan algo parecido a la estética. Conociendo mas a fondo una flor, por tanto, no le restamos belleza,  sino mas bien todo lo contrario: sumamos a su atractiva estética el encanto de verla como algo impresionante y misterioso(editorial Seix Barral).

Y Mario Satz escribe en "Pequeños paraísos. El espíritu de los jardines": 

Si las rosas no existieran, si el mismo lenguaje del amor no pudiese expresar sus sentimientos, los poetas la habrían inventado para colmar y calmar los ánimos de nuestra especie. La lista de quienes le consagraron versos es casi tan extensa y variada como los híbridos de la misma rosa que pueblan nuestros jardines. Destaquemos a uno que  las amó y cantó con singular maestría, Juan Ramón Jiménez.   Refiriéndose al contacto entre dos bocas humanas el poeta anotó:

En aquel beso, tu boca

en mi boca sembró

el rosal cuyas raíces

se comen el corazón.


La belleza, el asombro, la curiosidad son las herramientas imprescindibles  para probar las delicias  de un manjar variado.